Aun así, en comparación con el mismo período del año anterior, la tasa del superávit comercial disminuyó un 9,3 por ciento debido a la reducción del poder adquisitivo en los mercados de importación, mientras que los costos de transporte aumentaron a causa de las dificultades económicas y las fluctuaciones geopolíticas.
A pesar de esto, numerosos sectores clave muestran perspectivas positivas. El sector del arroz es un ejemplo claro: aunque la exportación enfrentó desventajas tanto en volumen como en precio, el superávit comercial aumentó un 3,7 por ciento, alcanzando los 1,3 mil millones de dólares.
Desde mayo, las ventas al exterior de arroz se recuperaron con un volumen que alcanzó los 1,1 millones de toneladas, y el precio de exportación subió a entre 500 y 520 dólares por tonelada, unos 30 o 40 dólares más en comparación con principios de año.
Ante la posibilidad de que el fenómeno de El Niño reaparezca con gran intensidad hacia finales de año, muchos expertos prevén que los precios de los alimentos, en particular del arroz, continúen al alza debido a una reducción de la oferta mundial.
El sector de las frutas y hortalizas también registró resultados favorables, con un incremento del 5,5 por ciento en su superávit comercial, alcanzando los 1,4 mil millones de dólares. Según la Asociación de Frutas y Hortalizas de Vietnam, a partir de junio el durián entrará en su temporada alta de cosecha y se espera que alcance una facturación de exportación de entre cuatro y 4,5 mil millones de dólares este año. Debido al bajo volumen de compras del exterior, el durián representa casi la totalidad de la "ganancia neta" del sector hortofrutícola. De marchar todo a favor, el renglón entero podría alcanzar un superávit comercial de alrededor de seis mil millones de dólares.
Además, varios productos como el coco fresco y el pomelo continuaron con un buen crecimiento. Aparte del mercado chino, la demanda de frutas y verduras vietnamitas en Europa, especialmente de los Países Bajos y Alemania, también aumentó.
Según Tran Huu Hiep, de la Universidad FPT Can Tho, la agricultura sigue consolidando su papel como "soporte" de la economía en un contexto global marcado por múltiples fluctuaciones. Vietnam posee actualmente una posición de liderazgo mundial en diversos sectores como el arroz, el café, las frutas tropicales y los productos acuícolas.
Asimismo, indicó que el país aún dispone de un amplio potencial de crecimiento mediante el impulso del procesamiento profundo, el fortalecimiento de las marcas nacionales, el desarrollo de la logística de cadena de frío y la promoción de modelos de economía circular.
Para potenciar el papel de la agricultura como un sector económico estratégico, propuso tres grupos de soluciones clave: impulsar las inversiones en la agricultura de alta tecnología, la agricultura verde y el procesamiento profundo; desarrollar infraestructura adaptada al cambio climático y garantizar la seguridad de los recursos hídricos para el delta del río Mekong; y cambiar de una mentalidad de producción agrícola a una de economía agrícola, tomando como centro las señales del mercado y las necesidades de los consumidores.
Con señales positivas de los sectores clave y la competitividad cada vez más consolidada en el mercado internacional, se espera que la agricultura de Vietnam continúe incrementando su superávit comercial, realizando una contribución importante al crecimiento económico y al desarrollo sostenible.