En el evento, que tuvo lugar el 30 de abril y fue organizado por la Embajada de Vietnam en Hungría en coordinación con la administración municipal, los asistentes depositaron flores en homenaje al Presidente Ho Chi Minh, reconociéndolo como héroe de la liberación nacional, figura cultural eminente y pensador fundamental cuyas ideas siguen teniendo repercusión mucho más allá de Vietnam.
En su discurso ante los asistentes, el embajador vietnamita Bui Le Thai afirmó que el Presidente Ho Chi Minh no solo fue el gran líder de la nación vietnamita, sino también un símbolo perdurable de paz, independencia nacional, libertad y solidaridad internacional. Su visión de futuro, según la cual “Vietnam busca ser amigo de todos los países democráticos del mundo”, sentó las bases de la actual política exterior vietnamita de apertura, diversificación y multilateralización, paz, cooperación y desarrollo, señaló.
El diplomático subrayó que, en el pensamiento del Presidente Ho Chi Minh, la solidaridad internacional no es meramente apoyo político, sino también un vínculo de ideales compartidos y responsabilidad hacia la humanidad. El héroe nacional de Vietnam concebía a las naciones como comunidades que comparten un destino y aspiraciones universales de paz, justicia y dignidad humana, agregó.
El embajador también expresó su gratitud a las autoridades y al pueblo de Zalaegerszeg por la conservación y el cuidado del Monumento del Presidente Ho Chi Minh durante las últimas cinco décadas, como parte del patrimonio cultural de la ciudad, calificándolo como un símbolo vivo de la amistad entre Vietnam y Hungría.
Inaugurado el 30 de abril de 1976, el monumento es la única estatua de cuerpo entero al aire libre del Presidente Ho Chi Minh en Europa Central y Oriental. Conmemora un período especial en el que el pueblo húngaro apoyó firmemente la lucha de Vietnam por la independencia y la reunificación nacional.
El alcalde de Zalaegerszeg, Zoltán Balaicz, afirmó que el monumento se ha convertido en una parte inseparable de la vida cultural de la ciudad. Su construcción en 1976, añadió, no fue solo una decisión política e histórica, sino también una elección moral que refleja la profunda simpatía y el apoyo del pueblo húngaro a la justa causa de Vietnam.
El seminario sobre el pensamiento de Ho Chi Minh acerca de la solidaridad internacional también contó con valiosas aportaciones de los participantes húngaros. Los ponentes afirmaron que la ideología de solidaridad internacional del líder vietnamita es profundamente humanitaria y posee un valor práctico perdurable.