Para el cine vietnamita, el evento revistió una especial significación por permitirle exaltar al director Ajdar Ibrahimov (1919-1993), quien en 1959 viajó a Vietnam invitado por el Presidente Ho Chi Minh para adiestrar desde temprano al personal encargado de la industria cinematográfica revolucionaria.
Pese a las penurias de la guerra, Ibrahimov contribuyó con sus conocimientos y experiencias profesionales a la formación de numerosos artistas, lo cual sentó las bases para el desarrollo del cine vietnamita en las décadas siguientes.
La directora del Instituto de Cine de Vietnam, Le Thi Ha, puso de realce la sinceridad y la confianza que siempre se han caracterizado la relación entre Vietnam y Azerbaiyán pese a la lejanía geográfica. Los valores forjados a lo largo de los años siguen siendo la piedra angular para una cooperación más dinámica en el ámbito cinematográfico.
Informó que que esta vez el instituto llevaba a Bakú tres clásicos del cine revolucionario vietnamita y el libro de relatos Lo que vi en Vietnam, publicado en 1968 por el propio Ibrahimov para relatar sus impresiones sobre los cuatro años que pasó en el país indochino.
La obra narrativa permitirá al público azerbaiyano entender mejor el afecto del compatriota hacia Vietnam y su gente, así como sus aportes a la industria cinematográfica revolucionaria local, señaló.
La jefa de la delegación vietnamita destacó que el legado de Ajdar Ibrahimov es un hermoso símbolo de los vínculos binacionales, así como que la presentación de materiales sobre su vida y trayectoria profesional demuestra respeto por un gran amigo del cine vietnamita y contribuye a preservar las memorias compartidas por ambos pueblos.
Al concluir la cita, los comentarios de los invitados giraron en torno al legado de Ibrahimov en Vietnam y a las perspectivas de cooperación entre las agencias cinematográficas de ambos países.
El embajador azerbaiyano en Hanói, Shovgi Mehdizada, junto con cineastas y académicos connacionales, agradeció a Vietnam la continua preservación y promoción del legado del avezado director. La proyección de películas vietnamitas en Bakú y la conservación de materiales sobre Ibrahimov constituyen pruebas evidentes de la amistad bilateral, reiteraron.