Vietnam se consolida como motor de crecimiento de Asean tras tres décadas de integración

Treinta años después de incorporarse a la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean), Vietnam ha pasado de ser una economía en proceso de apertura a uno de los motores de crecimiento más dinámicos de la región.

Una parte del puerto de Cai Mep-Thi Vai en Ciudad Ho Chi Minh. (Foto: VNA)
Una parte del puerto de Cai Mep-Thi Vai en Ciudad Ho Chi Minh. (Foto: VNA)

Si la Asean fue la puerta de entrada de Vietnam a la integración económica internacional, hoy el país contribuye activamente a generar nuevos impulsos para el desarrollo regional mediante el comercio, las inversiones, la logística, la transformación digital y el crecimiento sostenible.

Desde su adhesión a la Asean en 1995 y su participación en el Área de Libre Comercio de la Asean (AFTA) en 1996, Vietnam ha profundizado su integración económica a través de mecanismos como el Acuerdo de Comercio de Mercancías de la Asean (Atiga), los acuerdos Asean+ y la Asociación Económica Integral Regional (RCEP).

Según el doctor Le Quoc Phuong, ex subdirector del Centro de Información Industrial y Comercial del Ministerio de Industria y Comercio, la integración económica dentro del bloque regional ha sido una base fundamental para el fuerte crecimiento del comercio vietnamita. El intercambio comercial entre Vietnam y la Asean pasó de poco más de tres mil millones de dólares en los primeros años de adhesión a unos 91 mil millones de dólares en 2025, casi 30 veces más. En consecuencia, la Asean se encuentra actualmente entre los principales socios comerciales de Vietnam.

Además de beneficiarse de la integración, Vietnam desempeña un papel cada vez más relevante en la configuración de nuevas dinámicas de crecimiento regional. El país se ha convertido en un eslabón importante de numerosas cadenas de suministro de la Asean, especialmente en sectores como los de electrónica, computadoras, teléfonos móviles, mecánica, productos textiles, confecciones, agricultura y alimentos.

De acuerdo con Vu Ba Phu, director de la Agencia de Promoción Comercial del Ministerio de Industria y Comercio, la creciente complementariedad entre las economías de Asean brinda a las empresas vietnamitas cada vez mejores oportunidades para participar en industrias de mayor valor agregado, como manufactura avanzada, industrias auxiliares, electrónica y componentes automotrices.

La logística también emerge como uno de los pilares estratégicos de la cooperación económica regional. Nguyen Anh Son, director de la Agencia de Importación y Exportación, señaló que la reestructuración de las cadenas globales de suministro abre amplias oportunidades para fortalecer la cooperación logística entre Vietnam y otros países de la Asean. Vietnam cuenta con ventajas derivadas de su ubicación geoestratégica, su sistema portuario y el crecimiento sostenido de sus exportaciones, mientras que Singapur y Tailandia aportan fortalezas en transbordo internacional, logística digital y conectividad multimodal.

Expertos consideran que la cooperación logística se ampliará hacia áreas como el comercio electrónico transfronterizo, la logística refrigerada, los servicios para la industria de semiconductores, las energías y la economía verde.

Paralelamente, la transformación digital se perfila como un nuevo motor de cooperación. La Asean avanza hacia la construcción de un ecosistema logístico inteligente basado en plataformas digitales que integren aduanas, puertos, transporte y sistemas de trazabilidad. Vietnam reúne condiciones favorables para integrarse profundamente a este proceso gracias al rápido desarrollo de su comercio electrónico y a su creciente papel en las cadenas de suministro asiáticas.

Otro ámbito con gran potencial es la economía verde y el desarrollo sostenible. Ante las crecientes exigencias internacionales en materia de emisiones de carbono, trazabilidad y criterios ESG, la Asean está evolucionando hacia un modelo de competitividad basado en la calidad del crecimiento. En este contexto, áreas como las energías renovables, los créditos de carbono, la economía circular y las cadenas de suministro sostenibles ofrecen nuevas oportunidades de cooperación para Vietnam y la región.

Asimismo, la economía halal se presenta como un mercado prometedor. Gracias a sus fortalezas en agricultura, alimentos, turismo y a su amplia red de acuerdos de libre comercio, Vietnam tiene condiciones favorables para integrarse más profundamente en la cadena de suministro halal de la Asean y fortalecer la competitividad regional en el mercado mundial.

Especialistas coinciden en que, en un entorno donde la competitividad depende cada vez más de la capacidad de conectar cadenas de suministro, innovar, digitalizarse y avanzar hacia una economía verde, Vietnam no solo se beneficia de la integración regional, sino que se está consolidando como uno de los principales motores de crecimiento de la Asean y un actor clave en la construcción de una comunidad económica más cohesionada, resiliente y sostenible.

VNA
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