De acuerdo con la Ley de Delitos Informáticos, la creación y publicación de imágenes alteradas que causen vergüenza o humillación a una persona puede acarrear una pena de hasta tres años de prisión y una multa de hasta 200.000 baht (unos 5.400 dólares).
La introducción de datos falsos o distorsionados en un sistema informático también constituye un delito en virtud de la misma ley, sancionado con hasta cinco años de prisión y una multa de hasta 100.000 baht (2.700 dólares).
Asimismo, si la imagen de una persona es editada o modificada por medios electrónicos y posteriormente difundida al público, provocándole vergüenza o perjuicio moral, el acto se considera una infracción de la misma normativa, castigada con hasta tres años de cárcel y una multa de hasta 200.000 baht.
En caso de que el creador de un deepfake publique imágenes manipuladas o voces falsificadas con la intención de difamar a otra persona, dañar su reputación o exponerla al desprecio o al odio público, la conducta constituye un delito de difamación conforme al Código Penal, incluida la difamación mediante publicación, delito sancionado con hasta dos años de prisión y una multa de hasta 200.000 baht.