Según el programa, durante el período 2026-2030, las ventas minoristas de bienes y los ingresos por servicios de consumo deberán crecer a una tasa promedio anual del 14-15 por ciento, para alcanzar hasta 540 mil millones de dólares en 2030. Se espera que los productos vietnamitas representen más del 80 por ciento de la oferta en supermercados y centros comerciales, y más del 60 por ciento en los canales de distribución tradicionales. Asimismo, los ingresos del mercado nacional en los sectores de fabricación de bienes de consumo aumentarán entre un 12 por ciento y un 15 por ciento anual.
El programa también establece como meta que más del 70 por ciento de las pequeñas y medianas empresas dedicadas a la fabricación de bienes de consumo adopten el comercio electrónico. Se espera que las ventas a través de este canal crezcan entre un 23 por ciento y un 25 por ciento anual, hasta situarse entre 93 y 97 mil millones de dólares en 2030, lo que equivaldría al 18-19 por ciento de las ventas minoristas de bienes y los ingresos por servicios de consumo en todo el país.
En cuanto a la calidad, el programa prevé desarrollar una identidad de marca “Productos vietnamitas por los vietnamitas”, basada en las normas nacionales, los reglamentos técnicos y las disposiciones sectoriales. También se establecerá un sistema de trazabilidad que garantice su conexión con el portal nacional de trazabilidad de productos y mercancías y bases de datos relacionados.
Paralelamente, se desarrollará una plataforma digital de productos vietnamitas para integrar datos de empresas, productos, evaluaciones de calidad, puntos de distribución y opiniones de los consumidores. El programa contempla además la creación de al menos cinco tiendas digitales especializadas en productos vietnamitas en las principales plataformas de comercio electrónico.
Para alcanzar estos objetivos, se pondrá en marcha una campaña nacional de comunicación bajo el lema “Productos vietnamitas por los vietnamitas”, destinada a promocionar los productos, las marcas, su procedencia y los puntos de venta. También se impulsarán los canales de distribución modernos, el comercio electrónico y los modelos de venta minorista omnicanal.
Asimismo, se fomentará la integración de las cadenas de suministro, desde las zonas de producción de materias primas hasta los sistemas de distribución, se ampliará la comercialización de productos nacionales a través del turismo y los servicios, y se promoverá el uso de bienes de origen vietnamita en el sector público.
El programa también pone énfasis en estimular la demanda interna y fomentar hábitos de consumo ecológicos y sostenibles. Para ello, prevé fortalecer la formación y capacitación de empresas, cooperativas y comerciantes individuales en gestión empresarial, marketing, desarrollo de marcas y transformación digital.
Otro ámbito prioritario será estrechar los vínculos entre las empresas con inversión extranjera directa y las compañías nacionales, alentando a las primeras a dar prioridad a los proveedores vietnamitas que cumplan los requisitos establecidos.
Por último, los organismos competentes intensificarán las inspecciones y sanciones contra la producción y comercialización de productos falsificados, imitaciones, mercancías de baja calidad, bienes de contrabando y fraudes de origen, tanto en los mercados tradicionales como en el comercio electrónico. Al mismo tiempo, se perfeccionarán las políticas comerciales y las normativas sobre calidad, distribución y protección de los derechos de los consumidores.