El ministro consejero Nguyen Hai Luu, representante permanente adjunto de Vietnam ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), formuló ese llamamiento durante un debate abierto de alto nivel del Consejo de Seguridad sobre las tecnologías emergentes, la seguridad marítima y sus implicaciones para la paz y la seguridad, celebrado el 30 de octubre en Nueva York.
Señaló que las tecnologías emergentes, como la inteligencia artificial (IA), la tecnología satelital y los sistemas autónomos, ofrecen importantes oportunidades para mejorar la seguridad marítima, las operaciones de búsqueda y rescate y la protección del medio marino. Sin embargo, su uso indebido podría poner en peligro a la gente de mar, perturbar las cadenas de suministro mundiales y aumentar el riesgo de escalada de tensiones.
El diplomático subrayó que el desarrollo y la aplicación de tecnologías marítimas deben ajustarse al derecho internacional, en particular a la Carta de la ONU y a la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (Convemar) de 1982.
Asimismo, deben respetar la soberanía, los derechos soberanos y la jurisdicción de los Estados ribereños, garantizar la libertad de navegación y sobrevuelo conforme al derecho internacional y promover la solución pacífica de controversias, indicó.
Destacó también la necesidad de mantener una supervisión humana efectiva y mecanismos de rendición de cuentas ante el uso de tecnologías cada vez más autónomas.
Para fortalecer la cooperación internacional, Hai Luu propuso mejorar los mecanismos de alerta temprana, el intercambio de información y los canales de comunicación de emergencia, a fin de responder a incidentes de ciberseguridad e interferencias en los sistemas marítimos y evitar que los problemas técnicos deriven en crisis de seguridad.
Asimismo, abogó por apoyar a los países en desarrollo en el fortalecimiento de sus capacidades y facilitarles el acceso a tecnologías asequibles, especialmente las destinadas a garantizar la ciberseguridad marítima, vigilar la situación en el mar y responder ante emergencias.
Resaltó el papel de la ONU, la Organización Marítima Internacional y los mecanismos regionales, incluidos los marcos impulsados por la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático, en la promoción de la cooperación y la prevención de conflictos.
También reafirmó la disposición de Vietnam a trabajar con sus socios para contribuir al mantenimiento de la paz y la seguridad marítimas sobre la base del derecho internacional.
Los delegados destacaron las oportunidades que ofrecen las tecnologías emergentes para mejorar el conocimiento del entorno marítimo y reforzar las capacidades de vigilancia y alerta temprana.
No obstante, advirtieron sobre los crecientes riesgos para la seguridad, incluidos los ciberataques contra infraestructuras marítimas críticas y cables submarinos, que podrían perturbar el transporte marítimo, el flujo de mercancías y las cadenas de suministro, en un contexto en el que el coste de perpetrar este tipo de ataques sigue disminuyendo.
La mayoría de los participantes subrayó la importancia de cumplir el derecho internacional, mantener la supervisión humana sobre la inteligencia artificial y proteger los cables submarinos y otras infraestructuras críticas.
También abogaron por reforzar la ciberseguridad y la cooperación con el sector marítimo, garantizar la seguridad de los buques comerciales incluso en situaciones de conflicto y ampliar el intercambio de información, el desarrollo de capacidades y la cooperación multilateral para aprovechar los beneficios de la tecnología y reducir las amenazas a la seguridad marítima.