Vietnam e Israel potencian cooperación en tecnología e innovación

El Tratado de Libre Comercio entre Vietnam e Israel (VIFTA en inglés) proporciona un marco para que las empresas de ambos países profundicen su cooperación, con especial atención a la investigación conjunta, la transferencia de tecnología y la aplicación de tecnologías israelíes avanzadas en la producción vietnamita, según Le Thai Hoa, consejero comercial del país indochino en Israel.

Le Thai Hoa, consejero comercial de Vietnam en Israel. (Foto: VNA)
Le Thai Hoa, consejero comercial de Vietnam en Israel. (Foto: VNA)

En una entrevista concedida a corresponsales de la Agencia Vietnamita de Noticias (VNA) en Tel Aviv, el funcionario señaló que, para convertir estas oportunidades en resultados concretos, las empresas vietnamitas deben superar la mera importación de tecnología y avanzar hacia la investigación y el desarrollo conjuntos, así como hacia el dominio de las tecnologías.

Firmado el 25 de julio de 2023 y en vigor desde el 17 de noviembre de 2024, el VIFTA ha contribuido al crecimiento sostenido del comercio bilateral. En 2025, el intercambio comercial entre ambos países alcanzó los 3,63 mil millones de dólares, un aumento interanual del 11,8 por ciento. En los primeros diez meses de 2026, esta cifra superó los 3,5 mil millones de dólares, lo que representa un incremento del 14 por ciento. Se prevé que el comercio bilateral alcance unos 4,4 mil millones de dólares este año, un aumento superior al 21 por ciento, mientras que las exportaciones vietnamitas a Israel se estiman en 1,3 mil millones de dólares, un 50,3 por ciento más que en 2025.

Según el consejero comercial, además de ese intercambio, ambos países disponen de un importante potencial de cooperación en los ámbitos de la alta tecnología y la innovación. Israel cuenta con fortalezas en inteligencia artificial (IA), ciberseguridad, semiconductores, tecnología médica y agricultura de alta tecnología, mientras que Vietnam impulsa el procesamiento y la manufactura, la automatización, la producción inteligente y la transformación digital. La combinación de los conocimientos tecnológicos de Israel con la capacidad productiva y el mercado de Vietnam podría abrir nuevas oportunidades para mejorar la productividad e incrementar el valor de los productos.

Propuso tres prioridades para impulsar la cooperación bilateral: implementar el VIFTA, promover la cooperación tecnológica y la innovación, y desarrollar redes empresariales respaldadas por modelos de financiación flexibles.

Subrayó la necesidad de aprovechar al máximo las preferencias arancelarias del acuerdo, al tiempo que se mejoran la conectividad logística y las rutas de transporte entre ambos países para reducir los costes de producción, actividad empresarial e inversión.

Señaló que ambas partes deberían ampliar la cooperación en los ámbitos en los que Israel cuenta con ventajas, como la IA, la ciberseguridad, los semiconductores, la tecnología médica y la agricultura de alta tecnología.

Los mecanismos existentes, entre ellos el Comité Intergubernamental Vietnam-Israel y el Comité Conjunto en el marco del VIFTA, deberían aprovecharse para desarrollar programas concretos de cooperación, en lugar de limitar los intercambios a la difusión de información y la presentación de productos, dijo.

Afirmó que dar prioridad a la investigación conjunta, la comercialización de sus resultados y la formación técnica permitiría a las empresas vietnamitas incorporar, adaptar y dominar gradualmente nuevas tecnologías.

Las empresas vietnamitas deberían pasar de limitarse a comprar tecnología a desarrollarla conjuntamente con sus socios israelíes. En lugar de actuar únicamente como clientes o distribuidores, deberían establecer empresas conjuntas y asociaciones de investigación y desarrollo (I+D) para adaptar las tecnologías a las condiciones de producción de Vietnam, enfatizó.

También abogó por desarrollar modelos de aplicación práctica en los ámbitos de la agricultura de alta tecnología, la automatización y la producción limpia, y ampliar las iniciativas exitosas a otras localidades. Señaló que los proyectos piloto permitirán a las empresas evaluar su eficacia, adquirir conocimientos técnicos y determinar si las tecnologías se adaptan a sus condiciones específicas de producción.

La posición de Vietnam como centro de producción también puede servir de puerta de entrada para que las tecnologías israelíes accedan a la Asean y a otros mercados con los que el país ha establecido tratados de libre comercio, indicó. Este enfoque puede fomentar las inversiones israelíes a largo plazo y permitir que las empresas vietnamitas participen más profundamente en las cadenas de valor regionales y mundiales.

Las empresas deberían considerar a Israel no solo como una fuente de tecnologías que pueden adquirir, sino también como un socio para la innovación conjunta, la producción y la integración en las cadenas de valor mundiales, recomendó.

Al traducir los compromisos del VIFTA en proyectos concretos, acordes con las necesidades productivas y la capacidad de las empresas vietnamitas para dominar las tecnologías, ambos países podrán reforzar la cooperación en comercio, inversión, investigación conjunta y transferencia tecnológica, contribuyendo a incorporar soluciones israelíes avanzadas al sector productivo de Vietnam y a mejorar la competitividad de su economía.

VNA
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