Estos son objetivos prioritarios del Plan de reforma administrativa para el período 2026-2030, vinculado a la transformación digital, la innovación y la aplicación de la ciencia, la tecnología y la inteligencia artificial, con miras a construir una administración democrática, profesional, moderna, racionalizada, eficaz y eficiente, centrada en los ciudadanos y las empresas.
El Ministerio orienta la renovación de la recepción y resolución de trámites hacia una transición de un modelo "pasivo" a otro de “servicio proactivo”, sin depender de los límites administrativos y basado en datos. Junto con la digitalización de los procesos, revisará, reducirá y simplificará los documentos exigidos, minimizando la información duplicada mediante el aprovechamiento de las bases de datos nacionales y sectoriales, con el fin de reducir el tiempo y los costos de cumplimiento.
El Ministerio se centrará en desarrollar la infraestructura y las plataformas digitales, así como los sistemas de datos de los sectores agrícola y medioambiental, bajo criterios de centralización, uniformidad y seguridad; además, promoverá la conexión y el intercambio de datos entre sectores y con el Centro Nacional de Datos.
En este marco, el sector de tierras constituye una prioridad, con el objetivo de completar la medición, estadística, digitalización y depuración de los datos, así como su conexión con otros sistemas nacionales.
Asimismo, el Ministerio desarrollará gradualmente bases de datos sobre el mercado de productos agrícolas, las fuentes de emisiones y los recursos hídricos, garantizando que los datos sean “correctos, completos, limpios, actualizados, unificados y compartidos”.
Para el período 2028-2030, el Ministerio aspira a que el 90 por ciento de la información y los datos digitalizados sean aprovechados y reutilizados en la tramitación administrativa y la prestación de servicios públicos, mientras que los pagos en línea a través del Portal Nacional de Servicios Públicos alcancen el 80 por ciento.
Asimismo, el 100 por ciento de sus unidades subordinadas deberán alcanzar el nivel 4 de madurez en gestión de datos y el 100 por ciento de los organismos y unidades deberán proporcionar datos abiertos conforme a las normas establecidas.
El Ministerio promoverá la descentralización y delegación de competencias, asignando los trámites más próximos a las comunidades y los ciudadanos al nivel administrativo competente, al tiempo que reforzará la inspección, supervisión, transparencia y rendición de cuentas. La asignación de responsabilidades se regirá por el principio de las “seis claridades”: persona, tarea, plazo, responsabilidad, producto y competencia claramente definidos; con el objetivo de lograr las “tres facilidades”: de implementación, de supervisión y de evaluación.
Los resultados de la reforma administrativa constituirán un criterio importante para la evaluación, la emulación y la concesión de reconocimientos, contribuyendo a garantizar una reforma sustancial y mejorar la calidad de los servicios prestados a ciudadanos y empresas.