En el proceso de renovación, integración y desarrollo del país, el sector privado no ha dejado de crecer y de consolidar su papel clave en el impulso del crecimiento económico, la generación de empleo y la garantía del bienestar social. Según la Oficina General de Estadísticas del Ministerio de Finanzas, este sector aporta actualmente alrededor del 42,3 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) y representa más del 85 por ciento del total de las empresas en funcionamiento, siendo el más dinámico en la ampliación de inversiones, la exploración de mercados, la adopción de nuevas tecnologías y la modernización de los métodos de gestión.
La economía privada genera empleo para cerca del 83,7 por ciento de los trabajadores del sector informal y más del 45 por ciento del total de la fuerza laboral del país. Numerosas empresas han logrado expandirse a nivel regional e internacional, reafirmando sus marcas y su competitividad en los mercados globales, contribuyendo así a elevar la posición y el prestigio de Vietnam. En los sectores como comercio, servicios, industria ligera, manufactura y procesamiento, así como logística, mercado inmobiliario y tecnología digital, la comunidad empresarial privada ha demostrado claramente su papel pionero en la reestructuración económica y en el impulso de la industrialización y la modernización.
Las grandes corporaciones privadas como Vingroup, Thaco, FPT, Masan, Vietjet, Vinamilk y TH han puesto de manifiesto el espíritu innovador y la firme determinación de la comunidad empresarial vietnamita. Además, la economía privada ha contribuido de manera significativa a diversificar las fuentes de recursos para el desarrollo, aliviar la carga del presupuesto estatal y movilizar capital social hacia ámbitos como la infraestructura, la educación, la salud y la tecnología.
Según Tran Tho Dat, presidente del Consejo Científico y de Formación de la Universidad Nacional de Economía y miembro del Consejo Nacional de Asesoramiento en Política Financiera y Monetaria, el hecho de que la Resolución Nº 68-NQ/TW del Buró Político del PCV subraye al sector privado como “el motor más importante” de la economía constituye tanto un reconocimiento de sus grandes aportes como una afirmación de su importancia estratégica en la nueva etapa de desarrollo, especialmente en la era de ciencia, tecnología, innovación y transformación digital.
No obstante, el desarrollo del sector privado aún no se corresponde plenamente con su potencial. El objetivo de contar con 1,5 millones de empresas para 2025 no se ha alcanzado, ya que actualmente existen cerca de un millón de empresas y más de cinco millones de hogares dedicados a actividades comerciales. Asimismo, la proporción de empresas por cada mil habitantes sigue siendo inferior a la de algunos países de la región. La mayoría de las empresas son pequeñas o microempresas, con limitadas capacidades financieras, de gestión y tecnológicas, así como bajos niveles de innovación, productividad y competitividad.
De acuerdo con Mac Quoc Anh, vicepresidente y secretario general de la Asociación de Pequeñas y Medianas Empresas de Hanói, pese a la atención del Partido y del Estado y a la adopción de numerosas políticas de apoyo, algunas de ellas aún carecen de la fuerza necesaria o presentan deficiencias en su implementación. Persisten obstáculos institucionales y procedimientos administrativos complejos, elevados costos de cumplimiento y una carga excesiva de inspecciones, además de ciertos prejuicios hacia el sector privado, lo que afecta la confianza y la disposición a invertir de las empresas.
Con el fin de seguir promoviendo el papel central de la economía privada, el 4 de mayo de 2025 el Buró Político emitió la Resolución Nº 68-NQ/TW sobre el desarrollo del sector privado, considerada una política de carácter histórico que reafirma de manera coherente esta orientación como una estrategia nacional de largo plazo. La resolución fija como meta que, para 2030, el país cuente con dos millones de empresas en funcionamiento, con una contribución del 55-58 por ciento al PIB, la creación de empleo para alrededor del 84-85 por ciento de la fuerza laboral y la formación de al menos 20 grandes empresas integradas en las cadenas de valor globales.
Para materializar estos objetivos, los expertos señalan la necesidad de impulsar avances decisivos en materia institucional, de recursos, de vinculación con los mercados y de desarrollo de los recursos humanos, así como de construir una comunidad empresarial con visión estratégica, capacidad de gestión moderna, ética empresarial y responsabilidad social, a fin de que la economía privada se consolide verdaderamente como el motor más importante y conductor del desarrollo rápido y sostenible de Vietnam en la nueva etapa.