La directiva insta a los Comités Populares de provincias y ciudades a promover campañas de comunicación y educación para elevar la conciencia sobre el papel crucial de los bosques y los árboles en el desarrollo socioeconómico, la protección ambiental, la adaptación al cambio climático y la mejora de la calidad de vida. Se alienta la participación de organizaciones sociales, escuelas, empresas, fuerzas armadas y comunidades, enfatizando la responsabilidad ciudadana en el cuidado y protección de los árboles plantados.
Las localidades deben implementar de manera efectiva la Estrategia de Desarrollo Forestal de Vietnam y el Plan Maestro Forestal Nacional. Se les solicita elaborar y ejecutar planes locales de protección, desarrollo forestal y plantación dispersa de árboles para 2026, integrados a sus planes de desarrollo socioeconómico, movilizando eficientemente recursos de inversión pública y privada.
La organización del Festival de plantación de árboles debe ser práctica, efectiva, segura y evitar el formalismo. Se debe elegir cuidadosamente la época, ubicación y especies adecuadas a las condiciones ecológicas y culturales de cada región, priorizando la plantación en áreas residenciales, escuelas, hospitales, carreteras y riberas para crear paisajes y reducir la contaminación. Es crucial asignar responsabilidades claras para el cuidado posterior, asegurando una alta tasa de supervivencia y crecimiento sostenible.
La directiva también enfatiza el control del origen y calidad de las plántulas forestales, la investigación y aplicación de ciencia y tecnología avanzada (incluyendo biotecnología y selección de variedades nativas resilientes), y el fomento de la digitalización y automatización en la silvicultura. Se promueve el desarrollo de plantaciones forestales de maderables de gran tamaño para aumentar la productividad y el valor agregado.
Además, se ordena intensificar el uso de tecnología de la información, inteligencia artificial y soluciones digitales en la gestión y protección forestal. Se debe revisar y actualizar los planes de prevención y combate de incendios, preparando fuerzas y recursos bajo el principio de “cuatro acciones in situ”. Asimismo, se requiere fortalecer la coordinación interinstitucional para detectar, prevenir y sancionar estrictamente las violaciones a la ley forestal.
Las localidades deben implementar eficazmente la política de pago por servicios ambientales forestales, impulsar la gestión forestal sostenible y la certificación, y desarrollar servicios de absorción y almacenamiento de carbono forestal para contribuir a los compromisos de reducción de emisiones. También se busca potenciar el valor de los ecosistemas forestales mediante el desarrollo de productos forestales no maderables, plantas medicinales bajo dosel, ecoturismo y conservación de la biodiversidad.
Como referencia de logros previos, en 2025 Vietnam plantó aproximadamente 285.000 hectáreas de bosques concentrados (superando en un 109,5 por ciento el plan) y 108 millones de árboles dispersos. La producción de madera para procesamiento alcanzó los 32,8 millones de m3, y las exportaciones de madera y productos forestales superaron los 18 mil millones de dólares, un 6 por ciento más que en 2024. Los ingresos por servicios ambientales forestales fueron de unos 150 millones de dólares, manteniéndose estable la tasa de cobertura forestal del país.