Vietnam extirpa con éxito un tumor cerebral a paciente camboyana

Una paciente camboyana de 64 años recuperó el habla y la movilidad tras someterse a una complicada cirugía para extirpar un tumor cerebral de 4,5 cm en Vietnam, pese a padecer una peligrosa trombocitopenia autoinmune.

Los médicos realizan una embolización preoperatoria de los vasos que irrigaban el tumor, lo que permitió reducir el sangrado durante la intervención quirúrgica.
Los médicos realizan una embolización preoperatoria de los vasos que irrigaban el tumor, lo que permitió reducir el sangrado durante la intervención quirúrgica.

La paciente, An Muy Kohn, de 64 años y nacionalidad camboyana, fue diagnosticada con un tumor cerebral de 4,5 cm de diámetro localizado en el área del lenguaje, junto con una peligrosa trombocitopenia autoinmune. Corría el riesgo de perder por completo la capacidad de comunicarse y moverse. Gracias a una estrategia de tratamiento multidisciplinar y al uso de modernas técnicas de microcirugía, los médicos lograron extirparle el tumor con éxito.

A los 64 años, An Muy Kohn comenzó a presentar cambios preocupantes: caminaba con lentitud y su capacidad de comunicación se deterioraba de manera evidente. La enfermedad progresó rápidamente hasta dejarla sin capacidad de hablar ni de moverse. Llegó a depender completamente de sus familiares para realizar las actividades diarias.

Una resonancia magnética cerebral reveló la presencia de un gran tumor de aproximadamente 4,5 cm de diámetro, localizado en el lóbulo temporal izquierdo, una zona directamente relacionada con las funciones del lenguaje.

Debido a la gravedad de su estado, su familia decidió trasladarla a Vietnam para recibir tratamiento en el Hospital Vinmec Central Park de Ciudad Ho Chi Minh. Desde su ingreso, los especialistas determinaron que se trataba de un caso complejo y lleno de desafíos, no solo por el gran tamaño del tumor, sino también porque estaba muy cerca de áreas funcionales esenciales del cerebro y adherido a numerosos vasos sanguíneos.

La situación era aún más preocupante debido a que la paciente padecía trombocitopenia autoinmune, una condición que incrementa significativamente el riesgo de hemorragias graves durante y después de la cirugía. El bajo recuento de plaquetas y la disminución de la capacidad de coagulación hacían que cualquier intervención quirúrgica implicara un elevado riesgo de sangrado. Frente a este escenario, se activó de inmediato una estrategia terapéutica interdisciplinaria y la paciente fue tratada por especialistas en hematología para elevar sus niveles de plaquetas hasta un umbral seguro.

Posteriormente, para reducir el riesgo de hemorragia derivado de la abundante vascularización del tumor, el máster y médico Le Hung, especialista en neurocirugía, realizó una embolización de los vasos nutricios del tumor antes de la operación, disminuyendo así la pérdida de sangre durante la intervención.

Una vez controlados los riesgos, el máster y médico Truong Van Tri, jefe del Departamento de Neurocirugía, llevó a cabo la cirugía junto con su equipo. El gran tumor comprimía la corteza cerebral responsable del lenguaje, afectaba a importantes vasos sanguíneos y desplazaba el tronco encefálico, y presentaba una elevada tendencia al sangrado, lo que convirtió la resección en un procedimiento especialmente complejo.

La paciente muestra una rápida recuperación después de la intervención.
La paciente muestra una rápida recuperación después de la intervención.

Después de cinco horas de intensa cirugía, y gracias al apoyo de sofisticadas técnicas de microcirugía, el equipo logró extirpar completamente el tumor sin dañar la corteza motora ni las áreas cerebrales responsables del lenguaje.

Tras la operación, la paciente recibió cuidados posoperatorios y rehabilitación funcional diaria. Apenas seis días después, pasó de estar somnolienta, sin poder caminar ni hablar, a encontrarse plenamente consciente, comunicarse con fluidez y moverse de forma autónoma.

Según el máster y médico Truong Van Tri, el éxito en este caso constituye una clara demostración de la eficacia del tratamiento multimodal para los tumores cerebrales, una tendencia en auge en los principales centros médicos del mundo. En lugar de abordar cada problema por separado, todo el proceso terapéutico se diseñó como un recorrido continuo en el que cada especialidad desempeñó un papel fundamental y estrechamente coordinado con las demás.

En casos de tumores cerebrales de gran tamaño, altamente vascularizados, localizados cerca de áreas funcionales críticas y acompañados de enfermedades subyacentes, la colaboración integral entre múltiples especialidades es un requisito indispensable.

Otro aspecto destacable es el papel de las tecnologías de apoyo empleadas en la neurocirugía moderna del Hospital Vinmec Central Park. El uso de microscopios quirúrgicos de alta magnificación permite a los cirujanos diferenciar con precisión los límites entre el tejido tumoral, los vasos sanguíneos y las estructuras nerviosas esenciales, aumentando así las posibilidades de una resección máxima del tumor sin comprometer las funciones neurológicas. Este factor resulta especialmente importante en tumores situados cerca de áreas funcionales y grandes vasos sanguíneos.

Asimismo, la anestesia y el manejo moderno del dolor no se limitan a garantizar la seguridad durante la cirugía, sino que desempeñan un papel activo en el control hemodinámico, el mantenimiento de la perfusión cerebral y la promoción de una recuperación tras la intervención.

Las técnicas avanzadas de control del dolor reducen las complicaciones y facilitan la recuperación funcional temprana de los pacientes. En la fase posoperatoria, se considera que una analgesia eficaz combinada con rehabilitación temprana es un eslabón indispensable para optimizar los resultados del tratamiento.

Back to top