Durante la inauguración, el subdirector encargado del Departamento de Cambio Climático, Nguyen Tuan Quang, destacó que, desde su adhesión al Convenio de Viena y al Protocolo de Montreal en 1994, Vietnam ha cumplido plenamente sus compromisos internacionales en materia de protección de la capa de ozono.
Con el apoyo del Fondo multilateral para la aplicación del Protocolo de Montreal y las organizaciones internacionales, especialmente el BM y el PNUMA, el país ha avanzado en el perfeccionamiento de su marco normativo, el fortalecimiento del control de las importaciones y exportaciones, la promoción de la reconversión tecnológica, la formación de recursos humanos y la sensibilización sobre la eliminación de las sustancias que agotan la capa de ozono y de los gases de efecto invernadero.
Tuan Quang recordó que el Primer Ministro aprobó el 11 de junio de 2024 el Plan Nacional para la gestión y eliminación de las sustancias que agotan la capa de ozono y los gases de efecto invernadero controlados.
Esta decisión, dijo, sentó las bases para que Vietnam entre en la fase final de eliminación de los hidroclorofluorocarbonos (HCFC) y despliegue la hoja de ruta para reducir el consumo de hidrofluorocarbonos (HFC), mediante la reconversión tecnológica, el uso de refrigerantes con bajo potencial de calentamiento global y la mejora de la eficiencia energética.
En un contexto de creciente demanda de sistemas de refrigeración para respaldar el desarrollo socioeconómico, el proyecto, financiado mediante una donación del Fondo multilateral para la aplicación del Protocolo de Montreal y ejecutado a través del BM y el PNUMA, busca impulsar la innovación tecnológica, fortalecer la formación de recursos humanos, mejorar la eficiencia energética y aumentar la competitividad de los sectores vietnamitas de la refrigeración y el aire acondicionado.
Según Tuan Quang, el proyecto tiene como objetivo ayudar a Vietnam a eliminar el 97,5% del consumo de referencia de HCFC para 2030 y reducir en un 10% el consumo de referencia de HFC a partir de 2029.
Las cuatro líneas de actuación prioritarias comprenden el desarrollo de recursos humanos especializados, la promoción de la reconversión tecnológica en el sector ferroviario, la investigación y perfeccionamiento de las políticas para reducir gradualmente el uso de HFC y el fomento de refrigerantes y tecnologías de refrigeración respetuosos con el clima y energéticamente eficientes.
Por su parte, el director interino de operaciones del BM en Vietnam, Nguyen Duy Son, señaló que el proyecto apoyará la sustitución de refrigerantes con elevado potencial de calentamiento global, reforzará el control del comercio ilícito de sustancias reguladas y contribuirá al desarrollo de sistemas de formación profesional y de una mano de obra técnica altamente cualificada.
Duy Son indicó que, para finales de 2031, se prevé que el proyecto permita reducir alrededor de 6,1 millones de toneladas de CO₂ equivalente al año, contribuyendo así al objetivo de que Vietnam alcance la neutralidad en emisiones de carbono para 2050.
Además, miles de técnicos recibirán formación y certificación en la manipulación de refrigerantes y el mantenimiento de equipos, mejorando sus competencias profesionales y sus oportunidades laborales.
Nguyen Thi Kim Que, representante de la Aduana señaló que el proyecto seguirá respaldando a Vietnam en la gestión eficaz de las sustancias controladas conforme al calendario de compromisos internacionales.
El organismo y el Departamento de Cambio Climático ya han concluido un memorando de cooperación centrado en el intercambio de información, la capacitación del personal, el refuerzo de los equipos de inspección, la formación de las empresas y la ampliación de la cooperación internacional.
Durante el taller, el Departamento de Cambio Climático y las entidades participantes intercambiaron propuestas para coordinar la ejecución del proyecto, con especial atención al fortalecimiento de las capacidades de los funcionarios de aduanas, la formación de técnicos especializados y la puesta en marcha de proyectos piloto para aplicar refrigerantes con bajo potencial de calentamiento global en los sistemas de aire acondicionado de los vagones ferroviarios.
El Protocolo de Montreal está considerado uno de los tratados internacionales más exitosos en materia de medioambiente, al haber contribuido a la recuperación de la capa de ozono, la protección de la salud humana y la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero.
Se espera que la plena aplicación de la Enmienda de Kigali contribuya a limitar el aumento de la temperatura media global en aproximadamente 0,5 °C de aquí a finales de este siglo.