Citando la más reciente encuesta anual de InterNations, plataforma global que analiza las condiciones de vida de los expatriados, JDN señaló que factores como la gasolina a aproximadamente 0,83 dólares por litro y comidas disponibles por menos de 1,18 dólares continúan atrayendo a franceses y otros europeos en busca de destinos que combinen bajo costo de vida con una experiencia cultural auténtica.
El estudio reveló altos niveles de satisfacción entre los expatriados en Vietnam: el 89 por ciento manifestó estar satisfecho con el costo de vida local y el 87 por ciento afirmó que sus ingresos le permiten disfrutar de un estilo de vida muy cómodo. InterNations destacó especialmente la competitividad de los precios en alimentación, vivienda, transporte y ocio.
JDN también subrayó que la persistente debilidad del dong vietnamita frente al euro ha fortalecido el poder adquisitivo tanto de turistas como de trabajadores extranjeros. En un contexto en el que muchas familias europeas buscan destinos accesibles sin renunciar a experiencias culturales enriquecedoras, Vietnam se consolida como una opción especialmente atractiva.
La comida callejera figura entre los principales encantos del país. En Hanoi y otras grandes ciudades, platos emblemáticos como el pho (sopa de fideos con pollo o ternera), el banh mi (bocadillo vietnamita) y el bun cha (fideos con cerdo a la parrilla) suelen costar entre 1,18 y 3,54 dólares, precios difíciles de encontrar en muchos otros destinos turísticos.
El alojamiento también se mantiene a precios muy competitivos. Las camas en dormitorios compartidos de hostales económicos parten de unos 5,9 dólares por noche, mientras que los hoteles de gama media y las pensiones tradicionales suelen situarse entre nueve y 24 dólares. Estas tarifas se ajustan a distintos perfiles de viajeros, desde mochileros hasta familias. A ello se suma un sistema de transporte asequible, con abonos mensuales de transporte público en torno a ocho dólares, tarifas de taxi inferiores a 0,50 dólares por kilómetro y gasolina a unos 0,8 dólares por litro, cifras considerablemente más bajas que en gran parte de Europa.
Más allá del día a día, Vietnam ofrece una amplia gama de experiencias a precios accesibles. Un crucero de dos días por la bahía de Ha Long ronda los 118 dólares e incluye camarote a bordo, comidas, actividades como kayak y visitas a cuevas. En Sa Pa, una excursión guiada de dos días por los arrozales en terrazas cuesta aproximadamente 71 dólares, con guía, comidas y alojamiento en casa de una familia local incluidos.