El director general del periódico, Pham Van Hoanh, subrayó la necesidad de vincular las políticas crediticias, el sistema bancario y los nuevos instrumentos financieros para alcanzar la neutralidad de carbono en 2050.
Por su parte, el vicegobernador del BEV Nguyen Ngoc Canh señaló que este objetivo requiere grandes inversiones en tecnología, eficiencia energética y transformación de la producción. En este contexto, el mercado de carbono constituye una vía adicional para movilizar recursos, junto con los presupuestos públicos y los mercados financieros.
El Decreto No. 29/2026/ND-CP, promulgado el 29 de enero, establece el marco jurídico para la negociación de cuotas de emisiones y créditos de carbono. La fase piloto, prevista hasta finales de 2028, abarca más de 511 millones de toneladas de CO₂ correspondientes a instalaciones de los sectores termoeléctrico, siderúrgico y cementero durante 2025-2026. La operación obligatoria integral está prevista para 2029.
Según Nguyen Ngoc Canh, mientras el crédito verde financia proyectos de reducción de emisiones, el mercado de carbono permite convertir sus resultados en valor económico, generar ingresos adicionales y ayudar a las empresas a cumplir los requisitos ambientales de los mercados de exportación.
A finales de junio de 2026, el saldo del crédito verde del sistema bancario superó los 33 mil millones de dólares, un 9,87 por ciento más que a finales de 2025. Entre 2017 y 2025, este crédito creció a una tasa media anual superior al 20 por ciento, principalmente en los sectores de agricultura, silvicultura, pesca, biodiversidad y energía verde.
Nguyen Thi Thu Ha, directora de la Escuela de Formación de Cuadros y subjefa de la Directiva de ESG del Banco de Agricultura y Desarrollo Rural de Vietnam (Agribank), señaló que el principal desafío consiste en determinar cómo financiar los proyectos de reducción de emisiones y cuándo los créditos de carbono que generan ofrecen garantías suficientes para respaldar las decisiones crediticias.
Agribank plantea cinco funciones para los bancos en este mercado: financiar proyectos de reducción de emisiones, conectar a los participantes de la cadena, gestionar pagos y flujos de caja, movilizar financiación climática y apoyar a empresas y ciudadanos en la transición verde.
Entre las medidas propuestas figuran establecer criterios específicos para evaluar los créditos y desarrollar proyectos piloto en el cultivo de arroz de bajas emisiones, la ganadería vinculada al biogás, la silvicultura sostenible, el tratamiento de residuos y la energía de biomasa. También se considera necesario mejorar los datos, formar personal especializado y ampliar las redes de socios.
Agribank prevé desarrollar capacidades y proyectos piloto entre 2026 y 2028, ampliar las iniciativas entre 2029 y 2032 y estudiar, a partir de 2033, productos financieros respaldados por ingresos o cuentas por cobrar derivados del carbono.
Para completar el marco del mercado, el banco recomienda aclarar los derechos de propiedad y la distribución de beneficios relacionados con las reducciones de emisiones y los créditos de carbono, además de perfeccionar las normas sobre garantías, contabilidad, fiscalidad y divisas. También propone reducir los costes de verificación, mejorar los sistemas de medición, notificación y verificación (MRV), estimular tanto la oferta como la demanda y establecer mecanismos de financiación mixta y reparto de riesgos.
Nguyen Ngoc Canh concluyó que un mercado de carbono eficiente permitiría a las empresas obtener recursos de sus propias reducciones de emisiones, diversificar sus fuentes de financiación y reducir su dependencia del crédito bancario. Para ello, Vietnam debe mejorar los sistemas de datos y verificación y garantizar ingresos fiables que permitan incorporar progresivamente el valor del carbono a las decisiones financieras, en apoyo de la transición verde y del objetivo de neutralidad de carbono en 2050.