Según Dau Anh Tuan, subdirector general de la Cámara de Comercio e Industria de Vietnam (VCCI), la participación del sector IED supera el 70 por ciento del total exportado y mantiene una tendencia al alza. “Si esta dinámica continúa, Vietnam difícilmente podrá salir de su posición como centro de ensamblaje para corporaciones multinacionales”, advirtió.
Cifras recientes sitúan la contribución del sector IED entre el 70 y el 72 por ciento de las exportaciones totales. En el primer trimestre de 2026, ese segmento concentró cerca del 80 por ciento del valor exportado, con un crecimiento superior al 33 por ciento interanual. En contraste, el sector nacional representó solo el 22,7 por ciento en 2025 y registró un déficit comercial, frente al amplio superávit del bloque con capital extranjero.
Expertos coinciden en que, pese al dinamismo del comercio exterior, los resultados no reflejan plenamente la capacidad de las empresas locales, que siguen concentradas en actividades de bajo valor agregado. En tanto, los segmentos clave de la cadena productiva, tales como diseño, marca y distribución, continúan bajo control de firmas extranjeras.
El predominio del sector IED se extiende además a industrias estratégicas como la electrónica, el textil, el calzado y el procesamiento de madera y productos pesqueros, así como a mercados clave como Estados Unidos, la Unión Europea, Japón y Corea del Sur.
En ese contexto, el desarrollo del sector privado nacional se perfila como una prioridad. La Resolución 68-NQ/TW del Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de Vietnam fija como meta que, para 2045, este sector se convierta en el principal motor de la economía, con una contribución superior al 60 por ciento del Producto Interno Bruto y una participación activa en las cadenas globales de valor.
Para avanzar en esa dirección, especialistas subrayan la necesidad de impulsar conglomerados privados con mayor capacidad tecnológica, escala y liderazgo sectorial. Entre las medidas clave destacan la mejora del acceso al financiamiento, el desarrollo del mercado financiero y la aceleración de reformas institucionales que garanticen un entorno transparente, estable y competitivo.
Asimismo, consideran esencial perfeccionar el marco legal para facilitar la concentración de recursos bajo criterios de mercado, condición indispensable para formar empresas capaces de competir en sectores intensivos en capital, tecnología y con visión estratégica de largo plazo.