Seis meses después de la aprobación de la Resolución 80 sobre el desarrollo de la cultura vietnamita, el país ha comenzado a desplegar nuevas políticas para modernizar el sector. No obstante, las autoridades consideran que todavía existe una brecha importante entre las directrices y los resultados obtenidos.
Durante la segunda reunión del Comité Directivo Central para el Desarrollo de la Cultura, el secretario general del Partido Comunista y presidente de la República, To Lam, advirtió que uno de los principales desafíos consiste en transformar el patrimonio cultural en datos, conocimiento digital, propiedad intelectual y productos creativos capaces de generar valor económico.
Vietnam dispone de un patrimonio excepcional, con más de 40 mil sitios históricos y culturales, cerca de 70 mil elementos del patrimonio cultural inmaterial y 38 reconocidos por la Unesco. Sin embargo, gran parte de estos recursos aún no ha sido digitalizada ni integrada en bases de datos estandarizadas que permitan su reutilización para la investigación, la educación, la inteligencia artificial o las industrias culturales.
El presidente de la Unión de Asociaciones de Literatura y Artes de Vietnam, Do Hong Quan, señaló que la digitalización no debe limitarse al almacenamiento de información. Para que el patrimonio genere valor, los datos deben estar normalizados, conectados y protegidos mediante mecanismos eficaces de propiedad intelectual.
En la misma línea, la directora del Instituto de Investigación Cultural Thang Long, Tu Thi Loan, afirmó que el principal obstáculo no radica en la falta de patrimonio, sino en la ausencia de un ecosistema que permita convertir los datos culturales en conocimiento, activos de propiedad intelectual y productos con valor comercial.
Los especialistas proponen desarrollar una infraestructura nacional de datos culturales, establecer un marco jurídico para la gestión y explotación del patrimonio digital, reforzar la protección de los derechos de autor y fomentar la colaboración entre instituciones culturales, empresas tecnológicas y el sector creativo. Este modelo permitiría impulsar industrias como el cine, la música, los videojuegos, el diseño, la edición, la educación digital y el turismo cultural.
Las industrias culturales aportan actualmente alrededor del cuatro por ciento del Producto Interno Bruto de Vietnam. La Resolución 80 aspira a elevar esa contribución hasta el siete por ciento en 2030 y el nueve por ciento en 2045.
Para los expertos, alcanzar estos objetivos exigirá completar el marco institucional, ampliar los incentivos a la inversión y consolidar un ecosistema que integre cultura, tecnología, innovación y mercado. Solo así el patrimonio dejará de ser un legado del pasado para convertirse en un motor de crecimiento y competitividad para el futuro del país.