Vietnam apuesta por fortalecer industria auxiliar y aumentar participación de empresas nacionales

Vietnam busca reforzar los vínculos entre las empresas con inversión extranjera directa (IED) y las nacionales para elevar la capacidad de la industria auxiliar e incrementar la participación de las compañías locales en las cadenas de suministro.

El sector textil, de la confección y del calzado de Vietnam busca pasar de la fabricación por encargo y el ensamblaje a actividades de mayor valor añadido, con más contenido tecnológico y competitividad. (Foto: VNA)
El sector textil, de la confección y del calzado de Vietnam busca pasar de la fabricación por encargo y el ensamblaje a actividades de mayor valor añadido, con más contenido tecnológico y competitividad. (Foto: VNA)

Tras casi cuatro décadas de apertura económica, el país ha logrado importantes avances en la captación de IED. Sin embargo, muchas empresas vietnamitas siguen concentradas en los procesos mecanizados y el ensamblaje, con una capacidad limitada para suministrar componentes, desarrollar tecnología y participar en segmentos de mayor valor añadido.

En un contexto de transformación de las cadenas de suministro mundiales, con exigencias cada vez mayores en materia ambiental y de aplicación de tecnologías digitales, el desarrollo de la industria auxiliar se ha convertido en una prioridad para elevar la competitividad de la economía. Este proceso requiere coordinar las políticas estatales, promover la participación de las multinacionales y alentar a las empresas vietnamitas a mejorar sus propias capacidades.

Bui Thu Thuy, subdirectora de la Agencia de Inversión Extranjera del Ministerio de Finanzas, señaló que Vietnam ha priorizado durante mucho tiempo la captación de IED, pero todavía afronta limitaciones para absorber, dominar y difundir la tecnología en la economía nacional. Pese a figurar entre los principales destinos de la inversión extranjera de la región, el contenido nacional en las cadenas de producción de las empresas con IED en Vietnam representa actualmente apenas entre el 20 por ciento y el 25 por ciento.

La transferencia tecnológica sigue concentrándose, en gran medida, en el apoyo técnico dentro de las propias empresas, sin generar todavía un efecto de difusión suficientemente amplio que permita a más compañías privadas nacionales participar en actividades de mayor valor añadido.

Según Bui Thu Thuy, el proyecto de modificación de la Ley de Inversiones contempla medidas para reforzar los vínculos entre las empresas con IED y las nacionales. Las autoridades estudian mecanismos de incentivos acordes con las prácticas internacionales para los proyectos que asuman compromisos de transferencia tecnológica y apoyo al desarrollo de proveedores locales. Asimismo, prevén reforzar la supervisión mediante la evaluación del cumplimiento de dichos compromisos durante la ejecución de los proyectos, con el fin de mejorar la eficacia de los incentivos y promover una contribución más sustancial de la inversión extranjera a la economía.

Desde la perspectiva empresarial, Samsung Vietnam está desplegando programas de apoyo para mejorar la capacidad productiva de las compañías nacionales de la industria auxiliar. Cha Ji Ho, subdirector general a cargo del Centro de Compras de Samsung Vietnam, indicó que, además de mejorar las bases de producción, la empresa está ampliando sus programas de asesoramiento sobre fábricas inteligentes y moldes inteligentes en diversas zonas industriales, entre ellas Phu Tho, Hai Phong y Thai Nguyen, así como en localidades donde estas iniciativas ya se habían desarrollado, como Bac Ninh y Ciudad Ho Chi Minh.

Según Cha Ji Ho, los programas no solo buscan mejorar la maquinaria, los equipos y los procesos productivos, sino también formar especialistas en las empresas asociadas vietnamitas. El desarrollo de conocimientos técnicos y de la capacidad para mantener de forma autónoma los procesos de mejora es fundamental para aumentar la eficiencia productiva, cumplir las exigencias de los socios y mantener la participación en las cadenas de suministro a largo plazo.

Además de la tecnología y los equipos, la calidad de los recursos humanos y el mantenimiento de los estándares de producción también requieren atención. El doctor Jackson Woo, director general de SGS Vietnam, señaló que las empresas nacionales pueden seguir afrontando dificultades incluso después de recibir formación y obtener certificaciones internacionales. La rotación del personal y las dificultades para conservar los conocimientos especializados pueden afectar la estabilidad de la calidad y, por consiguiente, las oportunidades de cooperación con compradores globales.

Esta realidad demuestra que el desarrollo de la industria auxiliar no depende únicamente de la inversión en instalaciones y tecnología, sino también de un sistema integral de apoyo. En este sentido, son importantes unas políticas financieras adecuadas, procedimientos más ágiles para importar maquinaria y tecnología, y una mayor coordinación entre el Estado, los centros de formación y las empresas para preparar recursos humanos que respondan a las exigencias de la producción.

De cara a la próxima década, diversas opiniones coinciden en que el fortalecimiento de la industria auxiliar debe avanzar de manera coordinada en varios frentes. Es necesario perfeccionar las políticas para que sean transparentes, estables y estén centradas en prioridades concretas, vinculando los incentivos a los resultados de los compromisos empresariales. También se debe alentar a las multinacionales a desarrollar proveedores en Vietnam y ampliar el apoyo técnico, la formación y la transferencia de experiencia en gestión de la producción.

Por su parte, las empresas nacionales deben invertir de forma proactiva en tecnología, mejorar la calidad de sus recursos humanos, perfeccionar sus sistemas de gestión y cumplir los estándares de los mercados internacionales.

Para integrarse más profundamente en las cadenas de suministro, las compañías vietnamitas no solo necesitan acceder a los pedidos, sino también garantizar de forma constante la calidad, los plazos de entrega, los costes y el cumplimiento de los requisitos técnicos. Por ello, además del apoyo de las políticas públicas y de sus socios, deben elaborar planes de inversión acordes con su capacidad financiera, modernizar gradualmente sus procesos productivos y desarrollar equipos de profesionales cualificados.

VNA
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