En los puertos pesqueros de Hon Ro, Dong Hai y My Tan, los barcos continúan llegando con las bodegas llenas de pescado; las actividades de carga, clasificación y compra se realizan con gran dinamismo desde el amanecer, creando un ambiente de trabajo vibrante al comienzo del año.
Según los informes, el rendimiento promedio de atún de aleta amarilla alcanza entre 2,5 y 3 toneladas por barco, con algunos barcos obteniendo capturas aún mayores. El precio de compra varía entre 110.000 y 112.000 dongs vietnamitas (un dólar equivalente a 26 mil dongs vietnamitas) por kilogramo, dependiendo de la calidad, y los comerciantes compran de manera estable directamente en el puerto.
Además del atún, otros mariscos como calamares, sardinas y anchoas tienen una producción satisfactoria, lo que permite que muchos barcos obtengan buenas ganancias después de descontar los costos.
El clima posterior al Tet ha sido favorable, con olas no muy fuertes, lo que ha facilitado la reducción del tiempo de extracción y transporte, y ha ayudado a mejorar la conservación de los mariscos.
Aprovechando las condiciones favorables, muchos propietarios de barcos han aumentado el número de viajes y, al mismo tiempo, han realizado inspecciones y mantenimientos de los equipos y han añadido nuevas artes de pesca para prepararse para la temporada alta de pesca en los próximos meses.
El primer viaje de pesca del año no solo tiene un significado económico, sino que también representa un impulso moral para que los pescadores sigan navegando y permaneciendo en el mar durante largos períodos.
Según el Servicio de Agricultura y Medio Ambiente de la provincia, la producción pesquera a principios de 2026 muestra señales positivas, con precios estables para varios productos, lo que contribuye al aumento de los ingresos de los pescadores.
Actualmente, la provincia cuenta con más de 600 barcos dedicados a la pesca de atún de aleta amarilla, formando una cadena de conexión desde la extracción, la compra hasta la transformación y exportación, con una producción anual de decenas de miles de toneladas.
De igual manera, las medidas contra la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR) continúan siendo estrictas.
Todos los barcos pesqueros de más de 15 metros de longitud han instalado dispositivos de monitoreo de la trayectoria; la inspección de las salidas y llegadas de los barcos, así como la verificación de la producción y el rastreo del origen, se lleva a cabo rigurosamente. Los datos de los barcos pesqueros se revisan y actualizan de manera sincronizada, y los casos de infracción son tratados de acuerdo con la normativa.
El mantenimiento de la producción, junto con el cumplimiento de las normativas legales, no solo garantiza una fuente de ingresos sostenible para los pescadores, sino que también contribuye al esfuerzo nacional para superar la advertencia de "tarjeta amarilla" impuesta por la Comisión Europea.
Por lo tanto, los cargamentos de pescado que llegan después del Tet, además de representar ingresos significativos, abren expectativas de una temporada de pesca efectiva, responsable y sostenible en el nuevo año.