Al abrir el debate, el vicepresidente editor, Phan Van Hung, describió la propiedad intelectual como parte de la infraestructura institucional de la economía digital, la economía del conocimiento y el desarrollo cultural. Asimismo, señaló que lo esencial es proteger las ideas, fomentar la creatividad y lograr que los activos de propiedad intelectual sean reconocidos, valorados, comercializados y transformados en valor socioeconómico, convirtiéndose así en parte de la ecuación del crecimiento nacional.
El directivo subrayó que la velocidad de difusión y el alcance transfronterizo del entorno digital obligan a sustituir la gestión reactiva de casos aislados por un mecanismo de gobernanza proactivo y preventivo, fundamentado en la identificación y la trazabilidad de los contenidos.
Se trata de una tarea política de especial importancia para dar cumplimiento al objetivo estratégico nacional de elevar la participación de las industrias culturales al siete por ciento del PIB para el año 2030, y al nueve por ciento en 2045.
La protección de los derechos de propiedad intelectual en el entorno digital ya no es un asunto que concierne únicamente a individuos o empresas. Esta cuestión debe garantizar el desarrollo sostenible de la economía y la industria cultural nacionales.
Únicamente cuando los límites legales estén delimitados con precisión y las herramientas tecnológicas avanzadas se implementen de manera articulada, los derechos de autor lograrán consolidarse como una verdadera "infraestructura de confianza". Este blindaje institucional es el único camino viable para garantizar la seguridad jurídica de los creadores y potenciar la innovación.
El paso de un enfoque basado en el tratamiento puntual de las infracciones a una gestión y prevención proactivas constituye la clave para construir un ecosistema cultural digital seguro, humano y autosuficiente.
Esto no solo ofrece una respuesta al objetivo de incrementar significativamente la contribución al PIB nacional, sino también proporciona una sólida base para que Vietnam avance con firmeza en su integración internacional y consolide su prestigio en el mapa mundial de la economía del conocimiento.
El seminario ha sido un espacio de diálogo sustantivo sobre políticas y enfocado en identificar claramente los obstáculos, debatir abiertamente los nuevos problemas y proponer soluciones constructivas y viables.
La economía digital está provocando cambios profundos, muy distintos de la forma en que se creaban, preservaban y explotaban los bienes culturales en el pasado. El espacio digital se está desarrollando con fuerza, impulsando una rápida transformación de los activos intelectuales en un importante recurso económico.
Según el Centro de Protección de los Derechos de Autor Musicales de Vietnam, los ingresos por derechos de autor superaron 16 millones de dólares en 2025, de los cuales más de 11 millones correspondieron al espacio digital.
En esta nueva era surgen interrogantes fundamentales: ¿cómo proteger los derechos de autor en el entorno digital?, ¿cuál es la responsabilidad de las plataformas?, ¿cómo proteger la creatividad sin obstaculizar la innovación? y ¿cómo convertir la propiedad intelectual y los derechos de autor en recursos para el desarrollo y contribuir al objetivo de alcanzar un crecimiento económico de dos dígitos en el período 2026-2030?