La medida quedó establecida en el Decreto 72/2026/ND-CP, emitido el 9 de marzo, que modifica los aranceles preferenciales aplicados a algunos productos petroleros y a insumos utilizados en la producción de combustibles.
El mercado energético global ha experimentado en los últimos meses fuertes fluctuaciones debido a tensiones geopolíticas y al riesgo de interrupciones en las cadenas de suministro. Las tensiones en varias rutas estratégicas de transporte de petróleo han elevado la preocupación por posibles déficits de oferta, provocando una alta volatilidad en los precios del crudo y de otros productos energéticos.
Ante este escenario, especialistas consideran que el ajuste de los aranceles de importación constituye una herramienta clave de política económica para garantizar la estabilidad del suministro interno.
El economista Dinh Trong Thinh señaló que la reducción de estos impuestos permitirá diversificar las fuentes de abastecimiento, disminuir la dependencia de ciertos mercados tradicionales y mejorar la capacidad de respuesta frente a posibles choques de oferta en el mercado energético internacional, contribuyendo así a reforzar la seguridad energética nacional.
Por su parte, Nguyen Quang Huy, director ejecutivo de la Facultad de Finanzas y Banca de la Universidad Nguyen Trai, explicó que en el sector energético los precios no dependen únicamente de los niveles de producción, sino también de factores como el transporte y la seguridad de las cadenas de suministro.
Cuando aumenta el riesgo de interrupciones, los importadores suelen incrementar sus reservas, mientras los mercados financieros ajustan rápidamente los precios para reflejar una “prima de riesgo geopolítico”.
No obstante, el experto destacó que el suministro mundial de petróleo crudo sigue siendo relativamente estable y que varios grandes productores aún cuentan con margen para ajustar su producción. En este sentido, el aumento previsto de la producción por parte de la alianza de países exportadores de petróleo y grandes productores (OPEP+) a partir de abril de 2026 podría contribuir a ampliar la oferta y aliviar la presión sobre los precios.
De acuerdo con el decreto, el arancel de importación para la gasolina sin plomo se reduce del 10 al 0 por ciento. Asimismo, combustibles clave como el diésel, el fuelóleo, el combustible de aviación y el queroseno verán reducida su tasa del 7 al 0 por ciento.
Además, varias materias primas petroquímicas utilizadas en la producción de combustibles, como el condensado, el xileno y el p-xileno, también estarán sujetas a un arancel del 0 por ciento. La medida estará vigente entre el 9 de marzo y el 30 de abril de 2026.
Según el Ministerio de Finanzas, la reducción arancelaria busca garantizar la seguridad energética nacional, diversificar las fuentes de suministro y equilibrar la demanda energética inmediata con las reservas estratégicas a largo plazo.
Expertos señalan además que esta política permitirá a las empresas importadoras ampliar sus fuentes de abastecimiento en un contexto en el que el suministro regional podría verse limitado por la reducción de la capacidad de algunas refinerías o por restricciones en las exportaciones de crudo.
Dado que los combustibles constituyen un insumo esencial para la economía y tienen un impacto directo en los costos de producción, el transporte y el nivel general de precios, los especialistas consideran que el ajuste de los aranceles también contribuirá a estabilizar el mercado interno y a mantener la estabilidad macroeconómica.
Ante un mercado energético global cada vez más impredecible, expertos coinciden en que la combinación de políticas financieras flexibles, la diversificación de proveedores y el fortalecimiento de la capacidad de almacenamiento energético serán factores clave para que Vietnam pueda enfrentar con mayor eficacia posibles choques de suministro en el futuro.