Al concluir la reunión, To Lam subrayó que la Resolución 26-NQ/TW constituye una decisión estratégica importante sobre el trabajo de personal y la construcción del contingente de cuadros. Tras ocho años de aplicación, es necesario evaluar correctamente su alcance, valor, resultados y limitaciones, tomando como criterio la calidad del contingente de cuadros y los resultados de la ejecución de las tareas.
En cuanto a la orientación para construir el contingente de cuadros y renovar de manera fundamental e integral el trabajo de personal en la nueva etapa, exigió que la nueva resolución del Comité Central del XIV mandato genere un nuevo avance en el pensamiento, las instituciones y los métodos de trabajo de personal; al mismo tiempo, resuelva los nuevos problemas planteados por la realidad.
Según el mandatario, el punto central es pasar de la gestión de cada etapa a la gobernanza, construyendo y desarrollando un contingente de cuadros unificado, interconectado y continuo.
El cumplimiento de los procedimientos es obligatorio, pero el resultado final debe ser seleccionar a la persona adecuada, para el puesto adecuado, según sus fortalezas y exigencias de formación, y lograr resultados. La asignación de tareas debe definir claramente las funciones y otorgar las competencias y recursos necesarios; la evaluación debe basarse en las cualidades, capacidades, productos, eficacia, prestigio y grado de contribución.
El objetivo para 2030 es generar una transformación fundamental y sustancial en el trabajo de personal y completar básicamente las bases institucionales relativas a los puestos de trabajo. Con una visión hacia 2045, se busca construir un contingente de cuadros y un sistema de gobernanza capaces de responder a las exigencias de desarrollo de un país desarrollado y de altos ingresos.
En cuanto a los avances estratégicos, es necesario concentrarse en eliminar los principales cuellos de botella y generar cambios institucionales, así como en renovar la asignación de tareas definiendo claramente los objetivos, responsabilidades, recursos, productos y bases de verificación.
De acuerdo con el dirigente, la evaluación de los cuadros debe ser periódica, continua y multidimensional, con diferenciación y combinando criterios cualitativos y cuantitativos, situando los resultados en relación con las competencias, recursos, condiciones y dificultad de las tareas.
Al mismo tiempo, deben perfeccionarse las instituciones y la gobernanza del contingente de cuadros sobre la base de datos, responsabilidad y control del poder, así como definir claramente las competencias de cada nivel y sujeto, reduciendo las superposiciones y los procedimientos innecesarios.
Los datos sobre los cuadros deben ser precisos, actualizados y verificados, para servir a la gobernanza, el análisis, las previsiones, la identificación de fuentes y la alerta de riesgos.
El mandatario destacó que el trabajo de personal determina la calidad del liderazgo del Partido, la fortaleza del sistema político y el futuro del país.
El criterio final no es el número de regulaciones y procedimientos, sino seleccionar a la persona adecuada, asignarla al puesto adecuado, preparar bien a las generaciones sucesoras, utilizar a las personas virtuosas y talentosas, seleccionar oportunamente a quienes no cumplen los requisitos y controlar eficazmente el poder, subrayó.