En sus intervenciones, To Lam afirmó que el talento constituye un recurso estratégico especial de la nación y que su desarrollo, atracción y aprovechamiento deben integrarse en la estrategia general de desarrollo del país, con prioridad para los sectores, programas, proyectos e infraestructuras decisivos para fortalecer la autonomía, la competitividad y el crecimiento rápido y sostenible.
El talento debe evaluarse principalmente por sus capacidades reales, pensamiento creativo, productos, logros, prestigio profesional y contribuciones, sin reducir su valoración a títulos académicos, cargos o antigüedad laboral. Los criterios deberán mantener principios comunes, pero adaptarse a las características de cada sector y tarea.
El líder subrayó que la atracción de especialistas debe vincularse a tareas y resultados concretos, eliminando las barreras para el nombramiento de personas cualificadas en cargos directivos. Al mismo tiempo, su empleo debe ir acompañado de exigencias de ética, integridad, rendición de cuentas y espíritu de servicio público.
El Gobierno, los ministerios, organismos y autoridades locales deberán identificar con claridad los grandes desafíos que requieren la participación de especialistas, así como definir objetivos, productos, plazos, recursos y criterios de evaluación. También deberán distinguir los riesgos propios de la investigación y la experimentación de las infracciones legales, con el fin de proteger a quienes se atreven a innovar sin debilitar la disciplina.
To Lam pidió concentrar los recursos en tareas estratégicas, centros de excelencia, grupos de investigación de alto nivel, jóvenes talentos y expertos de primer orden, mediante mecanismos de contratación por encargo, presupuestos globales y pagos vinculados a productos y resultados, en lugar de una distribución dispersa y lineal.
Asimismo, cada especialista estratégico deberá contribuir a fortalecer las capacidades de las organizaciones mediante la creación de equipos, la formación de nuevos cuadros, la transferencia de conocimientos, la estandarización de procesos y la generación de datos y activos intelectuales.
Vietnam también busca ampliar los espacios y las oportunidades de contribución de los expertos, aprovechando las representaciones diplomáticas en el extranjero para localizar y conectar con especialistas internacionales.
En este sentido, se estudiará la creación de un “Visado de Talento de Vietnam”, acompañado de un mecanismo de ventanilla única para facilitar los trámites relacionados con salarios, residencia, trabajo, impuestos, vivienda, salud, educación y reconocimiento de títulos para los expertos y sus familias.
Otro eje será la construcción de una infraestructura digital para la gestión del talento. La base nacional de datos deberá conectarse con los sistemas de educación, ciencia y tecnología, empleo y mercado laboral, lo que permitirá pasar de una evaluación basada en la “puntuación personal” a una medición centrada en el impacto y los resultados.
To Lam también destacó la necesidad de conceder mayor autonomía a las universidades e instituciones de investigación, acompañada de una mayor responsabilidad en materia de calidad, integridad académica y uso eficiente de los recursos.
Las empresas deberán desempeñar un papel central en el ecosistema, participando en la identificación de necesidades, la formación, la investigación, la inversión y la comercialización, precisó.
El mandatario pidió continuar perfeccionando el proyecto de estrategia con un enfoque conciso y avances sustanciales en los ámbitos institucional y organizativo. El objetivo final es generar nuevas obras, tecnologías, empresas, políticas y valores, formando una fuerza capaz de impulsar a Vietnam hacia un desarrollo rápido, sostenible y autónomo, y creando oportunidades para que toda persona con talento pueda ser identificada, desarrollada y contribuir al país.