Así lo afirmó el representante jefe de la JICA, Kobayashi Yosuke, en una entrevista concedida antes del Año Nuevo Lunar (Tet) 2026, en la cual señaló que, a lo largo de más de tres décadas, los proyectos de asistencia oficial para el desarrollo (AOD) implementados por esa organización se han alineado estrechamente con las prioridades cambiantes de desarrollo de Vietnam, apoyando la acción climática, el crecimiento sostenible y la innovación.
En apoyo a la transición verde, la cooperación ha combinado asistencia a nivel de políticas con proyectos sectoriales, incluidos el monitoreo de metas climáticas, el desarrollo de la economía circular, la agricultura resiliente al clima, el transporte sostenible en el delta del Mekong, la planificación de prevención de inundaciones en las regiones centrales y la mejora de los sistemas urbanos de agua.
Entre los hitos clave de 2025 figuran la inauguración en abril del proyecto de presa Sabo en la provincia de Son La, destinado a mitigar inundaciones repentinas, y la puesta en funcionamiento en agosto de la planta de tratamiento de aguas residuales Yen Xa en Hanói, que supone reforzar la protección ambiental y el desarrollo urbano sostenible.
En el sector energético, se completó un proyecto eólico terrestre de 144 megavatios (MW) en la provincia de Quang Tri mediante mecanismos de inversión y financiamiento del sector privado, contribuyendo a la transición de Vietnam hacia fuentes de energía más limpias.
De acuerdo con el alto funcionario de la JICA, la transformación digital también ocupa un lugar destacado. Iniciativas conjuntas han impulsado tecnologías de análisis ambiental in situ para la calidad del agua y el aire, mientras que la cooperación en formación e investigación en inteligencia artificial (IA) se amplía mediante asociaciones entre universidades vietnamitas y japonesas, reflejando la creciente relevancia de las tecnologías emergentes.
El año también marcó 30 años de cooperación bilateral en desarrollo jurídico e institucional. Proyectos de asistencia técnica han apoyado la redacción de leyes importantes, incluido el Código Civil, y el fortalecimiento de capacidades en los sectores jurídico y judicial.
Según Kobayashi, esos esfuerzos han contribuido a consolidar el marco legal de Vietnam y profundizar la cooperación en materia de justicia.
De cara al futuro, subrayó la necesidad de mejorar la eficacia en la aplicación de la ley, aumentar la transparencia y la participación pública en la formulación de políticas, y armonizar la legislación nacional con los estándares internacionales, garantizando al mismo tiempo su aplicabilidad práctica. Se prevé que la cooperación se amplíe a áreas especializadas como propiedad intelectual, insolvencia y derecho de competencia.
Los recursos humanos y la infraestructura siguen siendo pilares centrales de la cooperación. En la educación superior, programas de larga data, incluido el de formación en TIC con la Universidad de Ciencia y Tecnología de Hanói (HUST), han formado generaciones de ingenieros con competitividad internacional. Más de mil graduados trabajan actualmente en Japón, contribuyendo a los vínculos económicos bilaterales.
La cooperación en investigación en IA entre la HUST y la Universidad de Tokio ha registrado una fuerte participación, con más de mil 600 estudiantes vietnamitas inscritos en cursos en línea de IA.
En infraestructura, la JICA ha promovido el concepto de “infraestructura de alta calidad”, priorizando eficiencia, seguridad, resiliencia ante desastres, transferencia tecnológica y desarrollo de recursos humanos. Proyectos como el puerto de aguas profundas de Lach Huyen, el puerto de Cai Mep–Thi Vai, el Aeropuerto Internacional de Noi Bai y el puente de Nhat Tan han fortalecido la conectividad y el crecimiento socioeconómico.
En medio de desafíos cada vez más complejos, Kobayashi afirmó que la cooperación avanza hacia la “co-creación” de soluciones. En consonancia con el objetivo de Vietnam de convertirse en un país de ingresos altos para 2045, la JICA seguirá colaborando con socios de ambos países para movilizar recursos técnicos y financieros en favor de un desarrollo sostenible e inclusivo, aseveró.