En la temporada de cosecha, los arrozales del valle de Bac Son, en la provincia vietnamita de Lang Son, parecen auténticas obras de arte. Desde la cima de Na Lay, las casas, los caminos y el río se ven diminutos. Las siluetas humanas, como pequeños puntos en movimiento sobre el fondo dorado, crean escenas de gran impacto visual.