Así lo destacaron representantes de varios países y organizaciones internacionales durante la sesión plenaria de alto nivel del Foro Económico de Otoño 2026, celebrada el 28 de octubre.
Convergencia de nuevos motores de crecimiento
Arsenio M. Balisacan, ministro de Economía, Planificación y Desarrollo de Filipinas, señaló que la integración global ha impulsado el desarrollo, pero la dependencia excesiva de determinados mercados y proveedores aumenta la vulnerabilidad ante las crisis. La IA, la fabricación avanzada, los servicios digitales y la transición verde serán motores clave del crecimiento, siempre que se acompañen de inversiones, infraestructuras adecuadas, competencia y recursos humanos cualificados.
Zhang Qi, subdirectora de la Oficina de Investigación del Desarrollo del Consejo de Estado de China, destacó que las nuevas inversiones mundiales en proyectos digitales casi se han triplicado desde 2020 y que la economía digital mantiene un crecimiento anual del 10-12 por ciento, superior al del Producto Interno Bruto (PIB) mundial. También señaló el creciente papel de los países en desarrollo en el comercio y la diversificación de las cadenas de suministro.
Pauline Tamesis, coordinadora residente de las Naciones Unidas (ONU) en Vietnam, afirmó que la IA, la conectividad digital, la transición verde y la fabricación avanzada están redefiniendo los polos de crecimiento. Para aprovechar estas oportunidades, los países deben desarrollar capacidades tecnológicas propias y garantizar que la transformación beneficie también a los trabajadores y las comunidades vulnerables.
Khuong Sreng, gobernador de Phnom Penh (Camboya), consideró que los países deben adaptar sus estrategias de desarrollo a las nuevas condiciones económicas, con especial atención a la economía digital, la IA, la economía verde y la fabricación moderna.
Ampliar la cooperación internacional
Los participantes coincidieron en que la cooperación regional e internacional es fundamental para ampliar mercados, movilizar capital, compartir tecnología y fortalecer las cadenas de suministro. Balisacan destacó la necesidad de normas previsibles y una mayor colaboración en gobernanza de datos, pagos digitales e intercambio tecnológico. Zhang Qi advirtió que la fragmentación de los mercados y las normas elevaría los costes y limitaría el crecimiento.
En cuanto a las relaciones con Vietnam, la baronesa Rosalie Winterton, secretaria de Estado del Ministerio de Asuntos Exteriores, de la Commonwealth y de Desarrollo del Reino Unido, señaló que el comercio bilateral de bienes y servicios alcanzó los 10,5 mil millones de libras esterlinas, el doble que en 2020. Ambos países pueden ampliar la cooperación en finanzas, IA, ciberseguridad, semiconductores y energías limpias. Londres también apoya el desarrollo del Centro Financiero Internacional en Ciudad Ho Chi Minh.
Julien Guerrier, embajador y jefe de la Delegación de la Unión Europea (UE) en Vietnam, destacó las oportunidades de cooperación en energías renovables, economía circular, transporte y logística, semiconductores, IA, minerales estratégicos y agricultura de alta tecnología. Subrayó que Vietnam necesita movilizar capital privado, incluidos recursos extranjeros, y mejorar la previsibilidad de sus políticas para reforzar la confianza de los inversores.
Entre tanto, Khuong Sreng abogó por impulsar la conectividad digital transfronteriza, las inversiones verdes y las cadenas de suministro regionales, y expresó la disposición de Phnom Penh a colaborar con otras ciudades y el sector privado para materializar proyectos de desarrollo sostenible.
Por su parte, Myo Myint Aung, ministro encargado de Asuntos Urbanos de la Administración de la Región de Rangún y alcalde de esa ciudad de Myanmar, destacó el potencial de cooperación con Ciudad Ho Chi Minh en materia de planificación urbana, transporte público, comercio, inversión, gobernanza digital e infraestructuras sostenibles.
Tamesis reafirmó el compromiso de la ONU de apoyar a Vietnam mediante el Marco de Cooperación de las Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible 2027-2031, especialmente en desarrollo humano inclusivo, transformación digital y verde, respuesta al cambio climático y mejora de la gobernanza. Y añadió que la próxima etapa de crecimiento del país dependerá de la ciencia, la tecnología, la innovación y una fuerza laboral cualificada para construir una economía más productiva, sostenible e inclusiva.