El objetivo de Vietnam de convertirse para 2030 en un centro de inteligencia artificial (IA) de la Asean, con una economía basada en esta tecnología equivalente al 6 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), está generando nuevas exigencias para el desarrollo del sector inmobiliario industrial, especialmente en materia de electricidad, centros de datos e infraestructura.