En un contexto marcado por el éxito del XIV Congreso Nacional del Partido y por el proceso de reestructuración administrativa, estos comicios presentan novedades significativas orientadas a garantizar la calidad y la eficiencia del sistema de órganos electos.
En declaraciones a la VNA, la diputada Nguyen Thi Viet Nga, subjefa de la delegación parlamentaria de la ciudad norteña de Hai Phong, destacó que estas elecciones se desarrollan en una coyuntura especial.
El XIV Congreso Nacional del Partido, que concluyó exitosamente, ha trazado grandes orientaciones para la nueva etapa de desarrollo. Paralelamente, se impulsa con fuerza el proceso de racionalización del aparato organizativo, la renovación de la administración local y la reorganización de las unidades administrativas para mejorar la eficacia de la gestión nacional.
En este escenario, las novedades de estos comicios no son meros ajustes técnicos, sino un paquete de reformas sistémicas orientadas a tres grandes objetivos: la cohesión política y organizativa, la modernidad y transparencia en los procedimientos, y la calidad sustancial de los representantes electos.
Viet Nga señaló como principal novedad la fijación anticipada de la fecha electoral: el domingo 15 de marzo de 2026, unos dos meses antes que en anteriores convocatorias. Los resultados se anunciarán previsiblemente el 22 de marzo, y el primer periodo de sesiones de la nueva Asamblea Nacional se inaugurará el 6 de abril para abordar la conformación de los órganos y la labor legislativa.
Este acortamiento del período entre el Congreso del Partido y la primera sesión del Parlamento permitirá una transición más ágil y coordinada en la designación de cargos y la implementación de las resoluciones partidistas, reduciendo la “demora institucional” que en ocasiones genera vacíos de política o ralentiza decisiones cruciales. Esta decisión permitirá optimizar la transición y el funcionamiento, afirmó.
El proceso electoral se ha comprimido de 70 a 42 días desde el cierre de candidaturas hasta la votación, manteniendo intactas las garantías democráticas. Las etapas de consultas, publicación de listas y resolución de reclamaciones se han ajustado proporcionalmente, exigiendo una coordinación más estrecha y una actualización constante de datos para evitar que la celeridad comprometa la calidad.
Otra novedad relevante es la diversificación de las modalidades de contacto con los electores, que refleja el espíritu de la era digital. Los encuentros podrán realizarse presencialmente, de forma virtual o combinando ambas modalidades, siempre que se garanticen las condiciones técnicas y la seguridad de la información.
Esta flexibilidad amplía el espacio democrático, permitiendo una participación más cómoda para electores en zonas extensas o con dificultades de desplazamiento, y facilita a los candidatos un mayor alcance en la difusión de sus propuestas.
Sin embargo, la diputada advirtió que este entorno digital plantea nuevos desafíos: autenticidad, transparencia, igualdad de acceso y, especialmente, ciberseguridad.
La tecnología conlleva una responsabilidad compartida: las instituciones deben diseñar procesos rigurosos, los candidatos cumplir las normas de conducta, los medios informar con precisión, y cada elector discernir la información veraz, subrayó.
La aplicación tecnológica se extiende a diversas fases del proceso: gestión del censo electoral, seguimiento de la jornada y consolidación de resultados. Destaca especialmente la integración con la aplicación VNeID, que permite a los electores consultar la información de los candidatos de su circunscripción desde su dispositivo móvil, accediendo a sus biografías, trayectoria profesional y programa de acción.
Los datos electorales se actualizarán periódicamente desde las mesas electorales al sistema central, agilizando la información y reduciendo la carga administrativa de los funcionarios de base.
Viet Nga insistió en que debe acompañarse de medidas que garanticen la seguridad de los datos y la accesibilidad para colectivos vulnerables, evitando que la brecha digital excluya a nadie.
En un contexto de reorganización administrativa hacia un modelo de gobierno local de dos niveles, la diputada subrayó que la calidad de los representantes adquiere una dimensión aún más crítica. No se trata únicamente de titulación académica o cargo, sino de la combinación de principios políticos, ética de servicio público, capacidad profesional, prestigio social y, fundamentalmente, vocación de representación popular.
La composición de la Asamblea debe reflejar la diversidad social: representantes dedicados exclusivamente a la función parlamentaria, mujeres, jóvenes, minorías étnicas, intelectuales, trabajadores, empresarios y artistas. Cuando la calidad del representante se sitúa en el centro, los electores tienen más razones para confiar en que su voto se traduzca en la calidad del órgano resultante, afirmó.
La diputada expresó su confianza en que el éxito de estos comicios sentará las bases para un nuevo período con un Parlamento y Consejos Populares de mayor calidad, capaces de implementar las resoluciones del XIV Congreso Nacional del Partido con determinación y eficacia.
Los cambios introducidos reflejan un espíritu de renovación para ser más eficaces, modernos, transparentes y sustanciales, concluyó.
La celebración ordenada y participativa de estos sufragios no solo definirá la composición de los órganos electos, sino que constituirá el punto de partida de una legislatura llamada a impulsar las reformas institucionales y las políticas que conduzcan al país hacia un desarrollo acelerado y sostenible, respondiendo a las aspiraciones de la ciudadanía en la nueva era.