Cinco décadas después del 30 de abril de 1975, cuando fue liberada, Ciudad Ho Chi Minh luce una apariencia a la vez familiar y novedosa: la belleza de una metrópolis en constante transformación, pero que nunca ha perdido su carácter distintivo.
La belleza de Ciudad Ho Chi Minh va mucho más allá de un edificio emblemático o de una calle en particular. Reside en su propia trayectoria marcada por la innovación, la creatividad, la renovación y la firme decisión de seguir avanzando para ser digna del nombre del Presidente Ho Chi Minh.