En este contexto, la ciencia, la tecnología y la innovación se han identificado como los pilares fundamentales y motores para mejorar la productividad, la calidad y el valor agregado de toda la industria.
Esa fue una de las conclusiones presentadas en la Conferencia Nacional sobre Ciencia, Tecnología y Vigilancia Pesquera de 2026, celebrada el 28 de abril en Ciudad Ho Chi Minh.
La industria pesquera continúa siendo un sector clave de la economía, contribuyendo significativamente a las exportaciones y generando medios de vida para millones de trabajadores en las zonas costeras y rurales.
Según Tran Dinh Luan, director de la Administración de Pesca, hasta finales de 2025, la producción total alcanzó casi 10 millones de toneladas, con más de 6,1 millones de toneladas provenientes de la acuicultura y entre 3,8 y 3,9 millones de toneladas de la pesca, con una disminución promedio del 0,9 por ciento anual. El valor de las exportaciones del sector superará los 11,3 mil millones de dólares, colocando a Vietnam entre los principales exportadores de productos pesqueros a nivel mundial.
Sin embargo, la industria se enfrenta a desafíos a largo plazo como el cambio climático, la subida del nivel del mar, la intrusión salina y los fenómenos meteorológicos extremos, lo que requiere el uso de tecnologías adaptativas y sistemas de acuicultura seguros.
La profesora asociada y doctora Dang Thi Lua, del Instituto de Ciencias Pesqueras de Vietnam, señaló que las barreras comerciales se están volviendo más estrictas, especialmente con la creciente exigencia de trazabilidad y la lucha contra la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR), lo que obliga al sector a incrementar el uso de tecnologías digitales para la gestión. La presión por proteger el medio ambiente y reducir las emisiones también impone la necesidad de una transición hacia una economía verde y circular.
Mientras, el doctor Nguyen Van Long, director del Departamento de Ciencia y Tecnología, opinó que uno de los principales cuellos de botella actuales es el desarrollo de la acuicultura, especialmente en cuanto a la creación de cepas de calidad, que aún depende en gran medida de las importaciones. Alrededor del 50 por ciento de los alevines de peces tra y camarones carecen de control de calidad.
Además, la comercialización de productos científicos y tecnológicos es aún limitada; la logística sigue siendo fragmentada; hay escasez de centros de innovación y de infraestructura digital, así como de sistemas de apoyo para la transferencia de tecnología. En la industria de procesamiento, la mayoría de las instalaciones aún utilizan equipos obsoletos que consumen grandes cantidades de materia prima y energía.
En ese contexto, la Estrategia de Desarrollo de la Industria Pesquera hasta 2030, con visión a 2045, busca consolidar la pesca como un sector clave de la economía, moderno, sostenible y competitivo a escala global.
Tran Dinh Luan recomendó que la solución principal es pasar de una producción enfocada únicamente en la extracción a una economía de valor múltiple; intensificar la acuicultura marina, reducir la pesca y aumentar la transparencia sobre el origen de los productos, así como expandir la conservación marina.
La industria debe reorganizar su producción en cadenas de valor, aplicando tecnología digital para la trazabilidad y gestión de las embarcaciones pesqueras, lo que contribuirá a desarrollar infraestructuras y reducir las pérdidas post-cosecha, agregó.
Expertos señalan que la biotecnología y la genética de nueva generación son pilares esenciales. Vietnam necesita dominar gradualmente la producción de sus propios alevines y, en los próximos años, reemplazar aproximadamente el 80 por ciento de las cepas de peces importadas por cepas locales de alto rendimiento y buena adaptación. Asimismo, se debe fomentar el desarrollo de vacunas y productos biológicos para reducir la dependencia de antibióticos.
La tecnología de alimentos y nutrición inteligente también es clave para reducir los costos, ya que los alimentos representan entre el 60 y el 70 por ciento del costo de producción. Las nuevas tecnologías podrían reducir los costos entre un 15 y un 20 por ciento, y disminuir los desechos que se vierten en el medio ambiente.
En la acuicultura marina, se planea sustituir las jaulas flotantes de madera por materiales modernos como plásticos de alta densidad o compuestos. También se utilizarán robots y equipos de buceo autónomos para mejorar la eficiencia operativa.
La transformación digital es una tendencia inevitable, con el objetivo de construir una base de datos masiva para la industria pesquera, digitalizar la pesca y la acuicultura, y aplicar blockchain para la trazabilidad.
Según expertos, para resolver esos cuellos de botella, es necesaria una acción coordinada entre el Gobierno, los científicos y las empresas. Una vez que se resuelvan los problemas relacionados con las cepas de peces, la tecnología, la infraestructura y los mercados, Vietnam tendrá la base para convertirse en un centro global de procesamiento de productos pesqueros avanzados para 2045.