Según el Departamento de Seguridad Cibernética del Ministerio de Seguridad Pública, el acto de lanzamiento de la campaña tendrá lugar el 9 de octubre en la Escuela Secundaria Nguyen Sieu, en Hanói.
Detrás de este gran esfuerzo está la Alianza por la Confianza Digital, que cuenta con el respaldo de los ministerios de Seguridad Pública; Educación y Formación; Salud; y Cultura, Deportes y Turismo, junto con el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia y la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito.
La actividad también es coordinada por el Departamento de Seguridad Cibernética, la Asociación Nacional de Ciberseguridad y diversos organismos, organizaciones, empresas y miembros de la comunidad.
La edición de este año se centra en prevenir y combatir el abuso contra niños, adolescentes y jóvenes en el ciberespacio. Asimismo, busca impulsar la creación de un espacio digital más seguro y protegido para todos ellos.
Bajo el mensaje “Conectarse sin hacer daño”, la campaña destaca que los menores y jóvenes no tienen que afrontar solos los problemas que surgen en Internet. Padres, maestros, amigos y otros adultos de confianza pueden convertirse en una red de apoyo a la que recurrir para ser escuchados, recibir ayuda y sentirse acompañados.
El mensaje también promueve una participación responsable en el entorno digital. Cada mensaje, comentario, contenido compartido o publicación puede tener un impacto en otras personas, por lo que los usuarios deben actuar con respeto y responsabilidad y evitar comportamientos que puedan causar daño.
Más de 6.100 centros educativos y 113.000 aulas de 34 provincias y ciudades se sumaron a la campaña anterior, que llegó a más de ocho millones de estudiantes, docentes y padres. En las plataformas digitales, sus actividades acumularon más de 1.500 millones de visualizaciones y alcanzaron a 40 millones de usuarios, con la participación de más de mil artistas, personas influyentes y creadores de contenido.
Sobre la base de esos resultados, la edición de 2026 busca no solo fortalecer la capacidad de niños, adolescentes y jóvenes para protegerse en el ciberespacio, sino también alentarlos a expresar sus preocupaciones y buscar ayuda cuando sea necesario. Pretende, además, dotar a los adultos de habilidades para brindar apoyo a los menores, con vistas a crear una red de protección y acompañamiento para niños, adolescentes y jóvenes en el entorno digital.