Auge del segmento FIT crea nuevas oportunidades para turismo de Vietnam

El sector turístico de Vietnam está experimentando una transformación estructural significativa, alejándose paulatinamente del modelo tradicional de paquetes cerrados para dar paso a una generación de viajeros que prioriza la personalización y la inmersión cultural.

Turistas extranjeros en la zona céntrica de Ciudad Ho Chi Minh (Foto: VNA)
Turistas extranjeros en la zona céntrica de Ciudad Ho Chi Minh (Foto: VNA)

El segmento de los viajeros independientes, conocidos internacionalmente por sus siglas en inglés como FIT (Free Independent Traveler), se ha consolidado como una de las tendencias de mayor crecimiento y valor añadido dentro de la industria turística global, una realidad que Vietnam está integrando activamente en su estrategia de desarrollo nacional para los próximos años.

Este tipo de turismo, que comprende a viajeros individuales o grupos reducidos que planifican sus itinerarios de manera autónoma sin depender de los recorridos fijos, está ganando terreno gracias al avance de las tecnologías digitales y la inteligencia artificial, herramientas que han democratizado el acceso a la información y facilitado la reserva de servicios transfronterizos.

Según las valoraciones de Nguyen Trung Khanh, director de la Administración Nacional de Turismo de Vietnam, el fenómeno FIT no constituye simplemente una modalidad de viaje, sino una tendencia global predominante, especialmente en el escenario posterior a la pandemia de Covid-19.

Explicó que este grupo de turistas demanda flexibilidad, experiencias únicas y una conexión profunda con los valores locales, lo que obliga a los destinos a diseñar soluciones específicas para captarlos con eficacia.

Los datos previos a la pandemia indicaban que aproximadamente el 46% de los turistas internacionales que llegaban a Vietnam ya optaban por diseñar sus propios servicios, una cifra que ha experimentado un incremento constante tras la flexibilización de las políticas de visado del país.

Esta transición es vital para la industria, ya que los viajeros FIT no solo generan un alto valor añadido mediante un mayor gasto en experiencias personales, sino que también contribuyen significativamente a la diversificación de los mercados emisores, reduciendo la dependencia de mercados únicos y fortaleciendo la resiliencia del sector ante posibles crisis externas.

En este proceso de cambio, la tecnología se posiciona como el eje fundamental para la competitividad. Las plataformas digitales, los métodos de pago electrónicos y la adopción masiva de códigos QR están elevando la experiencia del visitante, permitiendo un recorrido más fluido y seguro.

Para Ly Xuong Can, embajador de Turismo de Vietnam en Corea del Sur, la digitalización profunda es indispensable, ya que cada viajero autónomo actúa potencialmente como un embajador de la marca país. Al captar este segmento, las imágenes de un Vietnam amigable y culturalmente rico se multiplican exponencialmente en las redes sociales y comunidades de viajes globales, creando un efecto promocional orgánico y altamente creíble. El desafío para las empresas locales radica, por tanto, en elevar la calidad de sus servicios para satisfacer las exigencias de este perfil de turista, que valora la conveniencia y la seguridad por encima de los precios de mercado.

A la par de la digitalización, emerge la tendencia del denominado Trawell, un concepto que fusiona el turismo con el bienestar físico y mental, reflejando una búsqueda de experiencias más sostenibles y enriquecedoras.

Según especialistas del sector, los turistas contemporáneos no solo seleccionan un destino por sus paisajes, sino que buscan integrar elementos de salud, aprendizaje, gastronomía local y crecimiento personal en sus jornadas.

Vietnam, gracias a su rica base cultural, su creciente infraestructura médica y la disponibilidad de expertos altamente cualificados, cuenta con ventajas comparativas para desarrollar productos de turismo de salud y sanación.

Bajo esta visión, el ecosistema turístico ya no se limita al punto de destino, sino que se extiende a una red de servicios integrados que acompañan al visitante durante todo su trayecto. El éxito de esta estrategia dependerá de la capacidad de las autoridades y empresarios para pivotar desde un pensamiento de oferta masiva hacia la construcción de un ecosistema flexible, seguro y distintivo, que no solo convierta al país en un lugar de tránsito, sino en un espacio de conexión profunda, consolidando así la competitividad de Vietnam en el mapa mundial.

VNA
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