Así se subrayó en un seminario organizado la víspera en Hanói por el Centro de Acción Nacional para Tratamiento de Químicos Tóxicos y Ambientales y la Asociación de Víctimas del Agente Naranja/Dioxina de Vietnam.
Durante tres sesiones, los delegados enfatizaron la importancia del trabajo de cribado, la detección precoz de discapacidades y la intervención temprana destinadas a los niños en riesgo por el agente naranja.
También pusieron bajo la lupa los retos financieros del Fondo de Seguro Médico del país para financiar los dispositivos asistenciales y ciertas técnicas de rehabilitación.
Se planteó la ampliación del catálogo de insumos y dispositivos cubiertos por este régimen de aseguramiento, así como la simplificación de los trámites administrativos para facilitar a las poblaciones en cuestión el acceso a los servicios necesarios.
Respecto a la configuración de una base de datos sobre quienes estén expuestos a la dioxina o tengan contacto con las víctimas, dieron a conocer los obstáculos en la recolección, el estudio y el procesamiento de información en sus localidades. Señalaron además trabas durante el despliegue de las políticas de apoyo y la atención psicológica a los afectados por dicha sustancia nociva.
Sugirieron unificar los criterios de inspección, estandarizar y digitalizar los datos recopilados, e intensificar la comunicación entre ministerios, sectores y localidades. Esta, dijeron, será la base para una gestión más eficiente y el cumplimiento ininterrumpido de las citadas políticas solidarias.
Abogaron por formular políticas dirigidas a la tercera y la cuarta generación infectada con sustancias perniciosas, quienes en varias localidades solo están bajo el amparo del régimen de acogida social.
Instaron a revisar la lista de patologías y deformidades al servicio de la identificación de beneficiarios de los privilegios del Estado, así como a flexibilizar durante la verificación de casos que tengan dificultades al presentar las credenciales requeridas o residan en zonas remotas.
También abogaron por impulsar la rehabilitación basada en el esfuerzo comunitario, enaltecer el papel de los centros médicos a nivel de base y fortalecer la compatibilidad de datos sobre este tema con el número de identificación personal y la tarjeta de seguro médico.
El comité organizador del coloquio recompilará y presentará las propuestas a los ministerios de Defensa, Salud Pública y del Interior, y demás instituciones pertinentes, como aporte a los planes de apoyo a los ciudadanos con discapacidades y los afectados por la dioxina en el lapso 2027-2031.
Unos cuatro millones 800 mil vietnamitas murieron o contrajeron enfermedades incurables al entrar en contacto con la dioxina o el agente naranja (así llamado por el color de los bidones que la contenían), fumigado por Estados Unidos hasta 1971 sobre las selvas del país para privar a los guerrilleros de sus escondites.
Los sobrevivientes transmitieron por vía genética a sus hijos y nietos severas e irreversibles enfermedades. Los afectados se calculan en varios cientos de miles.