La estrategia aspira a que, para 2030, todos los niños vivan en entornos seguros, saludables y felices, disfruten plenamente de sus derechos y tengan acceso equitativo a servicios de calidad en materia de salud, educación y protección, entre otros ámbitos.
También busca impulsar su desarrollo integral, sus habilidades para la vida, sus competencias digitales y su creatividad, especialmente entre los menores en situación de vulnerabilidad o que viven en zonas desfavorecidas. Con ello, se pretende contribuir a la formación de una fuerza laboral mejor preparada y al desarrollo sostenible y la integración internacional del país.
Para 2045, se prevé que todos los niños vietnamitas disfruten plenamente de sus derechos y tengan acceso equitativo a servicios de calidad en salud, educación, cultura, deportes, bienestar social y otros ámbitos esenciales. Asimismo, se espera que alcancen un desarrollo integral, sean capaces de adaptarse a la sociedad digital y a la integración internacional y contribuyan a la prosperidad y la felicidad del país como parte de una fuerza laboral altamente cualificada.
obertura de vacunación infantil superará el 95 por ciento en 2030
Para garantizar nacimientos seguros, una buena salud, una nutrición adecuada y un desarrollo físico óptimo, la estrategia fija como objetivo reducir la mortalidad infantil a menos de 10 fallecimientos por cada mil nacidos vivos en 2030 y a menos de 8 en 2035.
Asimismo, se prevé que la cobertura de vacunación infantil en el marco del Programa Ampliado de Inmunización supere el 95 por ciento en 2030 y se mantenga por encima de ese umbral hasta 2035.
Con el fin de garantizar la igualdad de oportunidades en el acceso a una educación de calidad y fomentar la adquisición de conocimientos, valores y habilidades, así como la capacidad de adaptación a la era digital, el plan establece que la tasa de escolarización preescolar alcance el 97 por ciento en 2030 y se mantenga, como mínimo, en ese nivel hasta 2035. Además, se espera que, para 2035, el 95 por ciento de los estudiantes haya recibido formación en habilidades para la vida y competencias digitales.
Reducir al menos un cinco por ciento anual los casos de maltrato y abuso sexual infantil
Para proteger a los menores de la violencia, los abusos, la explotación, los accidentes y las lesiones, así como prestar apoyo a quienes se encuentran en circunstancias especiales, la estrategia establece una reducción anual de al menos el 5% en los casos de violencia y abuso sexual infantil hasta 2030. Entre 2031 y 2035, la disminución prevista será del tres por ciento anual.
Se prevé que la tasa de trabajo infantil entre los menores de 5 a 17 años descienda por debajo del 1,1 por ciento en 2030 y se mantenga por debajo de ese nivel hasta 2035. También se busca reducir la mortalidad infantil por accidentes y lesiones a menos de 12 casos por cada 100 mil menores en 2030 y a menos de 11 en 2035.
Para 2030, todos los niños en circunstancias especiales deberán recibir el apoyo, la intervención y los servicios adecuados para satisfacer sus necesidades básicas, una cobertura que deberá mantenerse hasta 2035.
La estrategia también contempla ampliar el acceso de los menores a actividades culturales, deportivas, recreativas y de ocio. Para 2030, el 85 por ciento de las comunas, distritos y zonas especiales deberá disponer de instalaciones destinadas a actividades infantiles, porcentaje que aumentará al 90 por ciento en 2035.
Todas las unidades administrativas a nivel comunal contarán con personal especializado en infancia en 2027
La estrategia busca reforzar las capacidades de las familias y las redes de protección infantil, mejorar la coordinación entre sectores y acelerar la transformación digital.
Para 2030, deberán estar completados los sistemas de recopilación, normalización, actualización, conexión e intercambio de datos sobre la infancia, incluidos los relativos a menores víctimas de abusos o en riesgo de sufrir violencia, explotación o abandono, así como a aquellos que se encuentren en circunstancias especiales. Estos sistemas estarán alineados con el programa nacional de protección infantil y de prevención y reducción del trabajo infantil para el periodo 2026-2030.
El plan establece que, para 2030, el 85 por ciento de los padres y cuidadores disponga de los conocimientos y las competencias necesarios para favorecer el desarrollo integral de los niños en las distintas etapas de su vida. La proporción deberá aumentar al 95 por ciento en 2035.
Para 2027, todas las comunas, distritos y zonas especiales deberán contar con personal encargado de los asuntos relacionados con la infancia y establecer canales para recibir, derivar y gestionar información sobre la protección de los menores. También deberán garantizar el acceso a la Línea Nacional de Protección Infantil (111) y a los mecanismos de respuesta ante emergencias, que seguirán operativos hasta 2035.
Para alcanzar estos objetivos, la estrategia establece una serie de prioridades: perfeccionar las políticas y la gestión pública; reforzar la atención sanitaria, la nutrición y el desarrollo físico; mejorar la calidad educativa y fomentar las competencias necesarias para la futura fuerza laboral; proteger a los menores y garantizar entornos seguros, saludables y acogedores; promover su participación en actividades culturales, deportivas y recreativas; impulsar la transformación digital y mejorar la gestión, el seguimiento y la evaluación de los datos sobre la infancia; sensibilizar a la sociedad y reforzar las capacidades en materia de derechos y desarrollo integral infantil; así como movilizar recursos legítimos y ampliar la cooperación internacional.