En un ambiente solemne, Tran Cam Tu y la delegación que lo acompañó depositaron flores e incienso en memoria del Presidente Ho Chi Minh, líder de la Revolución vietnamita, Héroe de la Liberación Nacional y Personalidad Cultural Mundial, que dedició toda su vida a la causa revolucionaria del Partido y del pueblo, así como a la paz y el progreso social.
A lo largo de su vida, el Presidente Ho Chi Minh concedió especial atención a los combatientes, inválidos de guerra, soldados enfermos y familiares de los mártires. Cada año, con motivo del 27 de julio, enviaba cartas, entregaba obsequios, visitaba a inválidos de guerra y familias de mártires, además de rendir homenaje a los caídos en los cementerios. Incluso antes de su fallecimiento, dejó plasmado en su Testamento el llamado a que, una vez alcanzada la victoria en la resistencia contra los imperialistas estadounidenses, la prioridad fuera atender a los inválidos de guerra y a las personas con méritos en la causa de la liberación y reunificación nacional.
Posteriormente, con motivo del 79º aniversario de la mencionada fecha, el 76º de la fundación de la Fuerza de Jóvenes Voluntarios y el 58º de la Victoria de Dong Loc y del sacrificio de las diez jóvenes voluntarias en ese histórico lugar, Cam Tu y la delegación ofrecieron una ofrenda floral e incienso en la casa conmemorativa a más de cuatro mil jóvenes voluntarios caídos en todo el país.
La delegación también rindió tributo ante las tumbas de las diez heroínas que perdieron la vida en la Encrucijada de Dong Loc mientras cumplían su misión el 24 de julio de 1968. Expresó su profundo respeto y gratitud por el sacrificio de quienes entregaron su vida por la independencia nacional y la reunificación del país.
Asimismo, reafirmaron el compromiso de continuar promoviendo las tradiciones de las generaciones precedentes, fortalecer la unidad y cumplir con excelencia las tareas asignadas para contribuir al desarrollo del país y avanzar con firmeza hacia una nueva etapa de progreso.
Situada en una ruta estratégica para el transporte de armamentos, tropas y víveres de la retaguardia del Norte al frente en el Sur de Vietnam durante la guerra, el cruce de Dong Loc fue uno de los blancos más bombardeados por aviones norteamericanos.
El sitio histórico, con una superficie de 50 hectáreas, atestiguó la caída de miles de jóvenes brigadistas y trabajadores de tráfico quienes, a pesar del permanente riesgo de muerte, lograron mantener en plena operación la vía hacia las zonas de combate.
La Encrucijada de Dong Loc es un símbolo de la victoria, del heroísmo revolucionario y el humanismo en la era de Ho Chi Minh.