El máximo dirigente vietnamita enfatizó que esa industria constituye una plataforma fundamental para impulsar la economía azul, organizar el sistema de transporte fluvial, garantizar la defensa y seguridad nacional, y elevar la capacidad de autonomía estratégica del país.
Por lo tanto, indicó, resulta indispensable mantener las competencias clave en diseño, construcción, reparación, modificación y mantenimiento técnico de embarcaciones esenciales para evitar situaciones de vulnerabilidad ante interrupciones en la cadena de suministro global.
Abogó por desarrollar la construcción naval bajo una visión ecosistémica y coordinada con la flota mercante, el transporte fluvial interno, los puertos, la logística, las industrias auxiliares y los servicios asociados a lo largo de la vida útil de los buques.
Asimismo, precisó que el Estado debe actuar como facilitador del desarrollo mediante la orientación estratégica, el perfeccionamiento institucional y la organización del mercado, sin caer en el subsidio directo ni suplantar las funciones de las corporaciones, las cuales deben asumir la responsabilidad de sus inversiones, eficiencia y capacidad de innovación en un marco de competencia transparente.
El mandatario insistió en la necesidad de un crecimiento selectivo y focalizado en la demanda real y en las ventajas competitivas de la nación, priorizando la viabilidad a largo plazo, la absorción tecnológica y el valor añadido local frente a la búsqueda de meras escalas cuantitativas o clasificaciones formales.
De igual manera, recalcó que la cooperación internacional, la inversión extranjera y el desarrollo de la industria de defensa de doble uso deben servir para fortalecer la soberanía tecnológica del país y capacitar a la mano de obra calificada.
A corto plazo, instruyó al Comité del Partido en el Gobierno a dirigir la elaboración del Programa nacional de desarrollo de la industria marítima y mecánica marina hasta 2035, con visión hacia 2050, el cual deberá definir metas, recursos y hojas de ruta claras en consonancia con las estrategias de transporte y energía marina.
También exigió realizar una auditoría integral de las capacidades del sector para identificar los activos, tecnologías y equipos técnicos que requieran preservación, modernización o reestructuración, además de perfeccionar los mecanismos de financiación, crédito y garantías de riesgo aplicables al sector de la construcción naval sin generar nuevas deudas incobrables.
Exhortó a reorganizar el mercado interno vinculando las necesidades de adquisición de flotas civiles, naves públicas y barcos de defensa con la capacidad industrial local bajo criterios de calidad y sostenibilidad, impulsando la transición verde y la digitalización de los servicios de mantenimiento como fuente de ingresos y retención de talento especializado.
Asimismo, demandó resolver los litigios y problemas pendientes del sector conforme a la ley para proteger los intereses del Estado y los trabajadores, al tiempo que llamó a sentar las bases a largo plazo para configurar centros de conectividad e infraestructura marítima regionalizados que inserten de manera competitiva a Vietnam en las redes de suministro de la nueva era.