Como punto de partida de esta nueva fase, se prevé que el Congreso defina con mayor claridad el rumbo del desarrollo futuro de Vietnam y establezca la orientación estratégica para alcanzar objetivos de largo plazo: convertirse en un país en desarrollo con industria moderna e ingresos medios altos para 2030 y en una nación desarrollada de altos ingresos para 2045.
Desde una perspectiva práctica, señaló que el Congreso contribuirá a forjar un amplio consenso nacional, afrontar los desafíos estructurales del desarrollo y reforzar aún más el impulso de la recuperación económica.
En el plano internacional, la hoja de ruta de desarrollo y las orientaciones de cooperación trazadas en el Congreso fortalecerán la confianza de los inversores extranjeros, facilitarán una integración más profunda en las cadenas industriales y de suministro regionales, y sentarán bases sólidas para ampliar la cooperación y elevar la influencia regional de Vietnam en el marco de RCEP.
Al referirse a los objetivos fijados en el XIV Congreso, subrayó que lo más destacable es la visión de largo alcance de Vietnam de convertirse en un país en desarrollo de ingresos medios altos para 2030 y en un país desarrollado de altos ingresos para 2045.
Indicó que estas metas se sustentan en los fundamentos actuales del desarrollo nacional, reflejan una firme confianza en el futuro y ponen de manifiesto la determinación del país de alcanzar una prosperidad duradera mediante reformas estructurales.
Desde un enfoque estratégico, añadió, dichos objetivos impulsarán a Vietnam a realizar esfuerzos sostenidos en ámbitos clave como la modernización industrial, la innovación tecnológica y el desarrollo de infraestructuras. Estas prioridades coinciden estrechamente con las principales líneas de cooperación del RCEP, lo que permitirá maximizar los beneficios de la apertura regional y contribuir no solo a generar un impulso duradero para el desarrollo nacional, sino también a inyectar nueva vitalidad a la cooperación económica regional.
Asimismo, la política exterior de independencia, autodeterminación, integralidad, diversificación e integración internacional proactiva y efectiva, formulada en el XIV Congreso, representa a la vez una continuidad y un avance significativo tras cuatro décadas de pensamiento diplomático. Esta orientación se ajusta plenamente a la aspiración de Vietnam de integrarse de manera más profunda en la economía mundial, evaluó.
Al analizar el papel del PCV en la construcción, defensa y desarrollo del país, afirmó que el liderazgo del Partido constituye la garantía fundamental del progreso histórico de Vietnam.
Bajo su dirección, el país ha superado la pobreza y el atraso, ha logrado avances notables en la integración internacional y, a lo largo de cuatro décadas de renovación, ha pasado de ser una nación sometida a bloqueo y embargo a convertirse en una economía de ingresos medios situada entre las 40 mayores del mundo. El nivel de vida de más de 100 millones de habitantes ha mejorado de forma significativa, lo que demuestra con claridad la capacidad de liderazgo y la fuerte cohesión del Partido.
De cara a la nueva era, indicó, el liderazgo del Partido debe centrarse en la orientación estratégica y la concentración de recursos. Esto implica profundizar las reformas, acelerar la transición hacia una economía digital y verde, mantener la estabilidad política para reforzar la confianza de los inversores extranjeros, promover mecanismos de cooperación regional como RCEP para transformar las ventajas geográficas en motores de desarrollo y garantizar un crecimiento coordinado entre los distintos sectores, a fin de salvaguardar el progreso integral del país en un entorno global cada vez más complejo.