Así lo aseveró el presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa, al recibir recientemente las cartas credenciales del embajador del país indochino, Nguyen Manh Thang.
El mandatario alabó el dinamismo de la economía de Vietnam y lo calificó como uno de los socios más importantes de Portugal en la región de Asia-Pacífico y entre los miembros de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático.
Para lograr una cooperación binacional más cabal, sustancial y eficaz, instó a la embajada de Hanói en Lisboa y al propio Manh Thang a impulsar la colaboración en economía marítima, ciencia, tecnología, agricultura y energías renovables, y a facilitar el acceso de las empresas unicornio de Portugal al mercado vietnamita.
Además, expresó la voluntad de favorecer una coordinación estrecha entre las instituciones portuguesas y la misión diplomática de Hanói.
Recordó su encuentro con el presidente de Vietnam, Luong Cuong, al margen del 80º período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas en septiembre de 2025, y por conducto de Manh Thang envió sus saludos al jefe de Estado y otros dirigentes vietnamitas.
A su vez, el embajador transmitió salutaciones de Luong Cuong y reafirmó que Vietnam concede una permanente importancia a las relaciones con Portugal, un socio crucial en la Unión Europea.
La decisión de abrir la embajada en Lisboa muestra la determinación de los dirigentes del país indochino de elevar los nexos bilaterales y expandir el espacio de cooperación, especialmente en campos de impacto duradero, indicó.
Informó que su legación se centrará en impulsar el intercambio de delegaciones, sobre todo las de alto nivel, para fomentar la confianza política y motivar la cooperación en otras esferas.
Citó entre ellas el comercio y las inversiones con el objetivo de que las transacciones bilaterales pasen de sus actuales 700 millones de dólares a mil millones, amén de propiciar la colaboración en energías renovables, innovación, cultura, educación y formación, deportes, turismo, cooperación descentralizada e intercambios pueblo a pueblo.
También recabó el apoyo del Gobierno portugués para que la comunidad vietnamita en ese país tenga una vida estable y sirva de puente en las relaciones binacionales.