El jefe de Gobierno dio la bienvenida a la visita de Paulo Rangel a Vietnam, subrayando su importancia para materializar los compromisos de los dirigentes de alto nivel de ambos países y abrir nuevas orientaciones destinadas a hacer la cooperación bilateral más sustantiva y eficaz en el futuro próximo.
Consideró que la decisión de Portugal de abrir una embajada en Vietnam constituye un hito histórico, que demuestra la determinación de reforzar las relaciones bilaterales y crear condiciones favorables para una cooperación integral.
Afirmó que Vietnam siempre concede gran importancia al fortalecimiento y la profundización de las relaciones de amistad y cooperación multifacética con Portugal, miembro activo de la Unión Europea.
Propuso reforzar la confianza política, intensificar el intercambio de delegaciones a todos los niveles, especialmente de alto nivel, y elevar las relaciones bilaterales hacia una cooperación más sustancial y eficaz, acorde con el nuevo contexto.
Al destacar el carácter complementario de ambas economías, llamó a aprovechar plenamente las ventajas respectivas para convertir la cooperación económica, comercial y de inversión en un pilar fundamental de los vínculos bilaterales, al tiempo que se estudia el establecimiento de mecanismos de cooperación estables y de largo plazo.
En cuanto a los ámbitos prioritarios, propuso promover la cooperación en energías renovables sobre la base del principio de “riesgos compartidos e intereses armonizados”, garantizando la eficiencia y la sostenibilidad, e instó a las empresas portuguesas a participar en proyectos de energía eólica marina, solar y de infraestructura energética en Vietnam.
Asimismo, subrayó el amplio potencial de cooperación en el desarrollo de la economía marítima, y abogó por reforzar la colaboración en transporte marítimo, puertos, construcción naval y logística, en consonancia con las estrategias marítimas de cada país.
También propuso aprovechar los acuerdos de libre comercio entre Vietnam y la UE, apoyar la pronta ratificación del Acuerdo de Protección de Inversiones Vietnam–UE (EVIPA) por parte de los Estados miembros de la UE que aún no lo han ratificado, e intensificar los intercambios en transformación digital, innovación, salud, deporte y educación-formación, en particular la enseñanza del portugués.
Asimismo, sugirió facilitar los desplazamientos entre ambos países, incluida la exención de visados para sus ciudadanos.
Por su parte, Paulo Rangel afirmó que Portugal considera a Vietnam como uno de sus socios importantes en el Sudeste Asiático y expresó su deseo de profundizar aún más la cooperación multifacética entre ambos países.
Coincidió con las principales orientaciones propuestas y señaló que Portugal está dispuesto a promover el intercambio de delegaciones de alto nivel, fortalecer los vínculos empresariales y establecer con prontitud mecanismos de cooperación, con el objetivo de alcanzar un comercio bilateral de mil millones de dólares.
También destacó el potencial de cooperación en energías renovables y economía marítima, afirmando que las empresas portuguesas desean participar en proyectos en Vietnam.
Ambas partes acordaron continuar una estrecha coordinación en los foros multilaterales, apoyar el multilateralismo y respetar el derecho internacional. En cuanto al Mar del Este, reafirmaron la necesidad de respetar el derecho internacional, en particular la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982, mantener la paz y la estabilidad y fortalecer la confianza entre los países.