El país también acogió con satisfacción el acuerdo de alto el fuego temporal e instó a las partes a aprovechar esta oportunidad para reforzar el diálogo y avanzar hacia soluciones sostenibles.
La reunión se celebró tras el fracaso del Consejo de Seguridad de la ONU para aprobar un proyecto de resolución sobre la seguridad marítima y la navegación en el Estrecho de Ormuz. En este contexto, el embajador Do Hung Viet, jefe de la misión permanente de Vietnam ante la mayor organización mundial, valoró los esfuerzos internacionales destinados a mantener los canales de comunicación y preservar el espacio para la diplomacia.
El diplomático reiteró además el respaldo de Vietnam a la posición común de los países de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean), expresada en recientes reuniones y declaraciones de los ministros de Relaciones Exteriores del bloque.
Asimismo, expresó su preocupación por las actuales tensiones en la región, incluidos los acontecimientos en el Estrecho de Ormuz, que han provocado víctimas, interrumpido el comercio y las cadenas de suministro de energía, y afectado a la economía mundial, especialmente a los países en desarrollo. Lamentó también la falta de consenso en el Consejo de Seguridad de la ONU para alcanzar una respuesta unificada y efectiva ante la crisis.
Vietnam reafirmó su oposición a los ataques militares contra Estados soberanos, en particular aquellos que no forman parte del conflicto, y subrayó la necesidad de proteger a los civiles y las infraestructuras civiles esenciales, de conformidad con el derecho internacional y las resoluciones pertinentes de la ONU, incluida la Resolución 2573 del Consejo de Seguridad.
El representante vietnamita llamó a todas las partes a ejercer la máxima moderación, evitar acciones que puedan agravar las tensiones y abstenerse del uso o la amenaza del uso de la fuerza. Insistió en que las controversias deben resolverse por medios pacíficos, en línea con la Carta de la ONU y el derecho internacional.
Asimismo, destacó la importancia de garantizar la seguridad, la protección y la libertad de navegación y sobrevuelo, conforme a la Convención de la ONU sobre el Derecho del Mar de 1982.
La sesión contó con una amplia participación de los Estados miembros de la ONU. La mayoría de los 66 oradores expresó su preocupación por la persistencia del conflicto en Oriente Medio y el aumento de las tensiones en el Estrecho de Ormuz, así como su frustración por la incapacidad del Consejo de Seguridad para adoptar medidas eficaces que pongan fin a las hostilidades y garanticen la seguridad de las rutas marítimas internacionales.
La reunión se realizó en virtud de la Resolución 76/262 de la Asamblea General de la ONU, que establece la celebración de un debate automático en un plazo de 10 días hábiles tras el uso de un veto en el Consejo de Seguridad.