En una entrevista concedida a la VNA con motivo del 80 aniversario de la Revolución de Agosto y del Día Nacional de Vietnam (2 de septiembre), la experta Radulovich destacó el significado histórico, los logros de desarrollo y las políticas sociales del país indochino.
Según la especialista, la victoria de la Revolución de Agosto y la proclamación de la independencia de Vietnam impulsaron con fuerza los movimientos de liberación nacional en las colonias y territorios dependientes del Sudeste Asiático y de todo el mundo.
Radulovich, también miembro del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI), destacó que el pueblo vietnamita demostró fortaleza y voluntad inquebrantable a través de dos guerras de resistencia contra Francia y Estados Unidos, que culminaron con la reunificación nacional en 1976.
En un difícil contexto posbélico, Vietnam reestructuró su economía mediante planes quinquenales antes de iniciar, en 1986, la política de Renovación (Doi Moi), que marcó la transición hacia una economía de mercado con orientación socialista.
“Esta reforma provocó un cambio profundo: la industria creció cerca del 14 por ciento anual en el período 1991–1995 y el país se convirtió en exportador de arroz. Vietnam logró la escolarización primaria universal y se incorporó a la Asean en 1995. Entre 1986 y 2024, el PIB pasó de ocho mil millones de dólares a 476 mil millones de dólares, y el ingreso per cápita se elevó de menos de 700 dólares a casi 4.500 dólares en la actualidad.
Radulovich también evaluó que Vietnam se ha consolidado como una potencia intermedia en el Sudeste Asiático y en el espacio Indo-Pacífico, manteniendo con habilidad el equilibrio entre Estados Unidos y China, fortaleciendo la cooperación en materia de seguridad con India y Japón.
Incluso en conflictos regionales, Vietnam ha sido intermediario por ejemplo en la Cumbre de Hanói entre Corea del Norte y Estados Unidos-Corea del Sur en 2018, expresó.
La experta subrayó especialmente que la política de desarrollo centrada en las personas es un rasgo distintivo del modelo vietnamita.
Esta política se refleja en sus esfuerzos por garantizar el bienestar de sus ciudadanos a través de políticas de seguridad social y en su compromiso con el desarrollo sostenible, priorizando la reducción de la pobreza y la mejora de la calidad de vida.
Esta directriz se articula en la Resolución No. 27-NQ/TW, emitida el 9 de noviembre de 2022 por el Comité Central del Partido Comunista de Vietnam en su XIII mandato.
Radulovich elogió el difunto secretario general del Partido Nguyen Phu Trong, en su obra “Algunas cuestiones teóricas y prácticas sobre el socialismo y el camino hacia el socialismo en Vietnam”, subrayó la importancia de los derechos humanos al exhortar a “no esperar a que la economía alcance un alto nivel de desarrollo para realizar el progreso y justicia social, mucho menos ‘sacrificar’ el progreso y la justicia social para perseguir un crecimiento económico puramente”.
Vietnam aplica un estándar de pobreza multidimensional que combina criterios de ingreso con el acceso a servicios básicos como salud, educación, vivienda, agua potable e información.
La especialista también valoró de forma muy positiva la reciente decisión del Partido y del Estado de eximir del pago de matrícula a más de 22 millones de estudiantes, desde el nivel preescolar (a partir de los 3 meses de edad) hasta la educación secundaria superior, a partir del curso escolar 2025–2026.
Según Radulovich, se trata de un paso decisivo que evidencia la prioridad en el desarrollo humano y la garantía de igualdad de oportunidades educativas para todos los niños en Vietnam.
A su juicio, el recorrido de Vietnam desde 1945 hasta hoy demuestra la combinación entre la determinación por la independencia nacional, la reforma económica decidida y el compromiso con el desarrollo humano, lo que ha consolidado su posición en la escena internacional.