Según la Oficina Nacional de Estadística del Ministerio de Finanzas, en los primeros nueve meses de 2026, el índice de precios al consumidor (IPC) aumentó un 4,52 por ciento, superando el objetivo de control de la inflación al nivel de 4,5 fijado para todo el año.
Nguyen Tien Thoa, presidente de la Asociación de Valoración de Vietnam, considera que la reducción de las tarifas eléctricas contribuirá a moderar el IPC, estabilizar la macroeconomía y apoyar la producción.
Según sus cálculos, los costos de producción podrían disminuir aproximadamente un 0,12 por ciento en la industria siderúrgica; un 0,3 en la cementera y un 0,2 por ciento en la textil y de confecciones. Esto ofrecerá a las empresas un mayor margen para reducir los precios de sus productos.
Asimismo, la reducción a cero del impuesto especial al consumo de la gasolina permitirá bajar su precio en unos 1,5 mil a 1,7 mil dongs por litro (un dólar equivale a 26 mil dongs), contribuyendo a disminuir los costos de producción y comercialización y a controlar la inflación.
El economista asociado y doctor Ngo Tri Long considera la reducción de los costos energéticos no solo permitirá a las empresas ahorrar en insumos, sino también limitar las presiones para elevar los precios de los bienes y servicios.
Los ciudadanos, por su parte, podrán reducir parte de sus gastos cotidianos y disponer de más recursos para otras necesidades, señaló, y afirmó que esto contribuirá a estimular el consumo y respaldar las actividades productivas y comerciales.
Al analizar los efectos de estas medidas sobre las empresas, el doctor Nguyen Thuong Lang, de la Universidad Nacional de Economía, señaló que la electricidad y los combustibles constituyen insumos fundamentales para numerosos sectores económicos.
La reducción de los costos energéticos permitirá a las empresas abaratar sus productos, mejorar su competitividad y fortalecer su flujo de caja. Los recursos ahorrados podrán destinarse a invertir en maquinaria y equipos, ampliar la producción y contratar más trabajadores.
Desde la perspectiva del consumo, la disminución de los gastos en electricidad, combustibles y transporte contribuirá a mejorar el poder adquisitivo real de la población, creando condiciones favorables para aumentar el consumo y estimular la demanda interna.
Según Nguyen Thuong Lang, las políticas de reducción de los precios de la energía deben complementarse con otras medidas, como acelerar el desembolso de la inversión pública, incentivar la inversión privada y mantener el dinamismo del comercio. Esta coordinación contribuirá a aliviar las presiones inflacionarias, estimular la inversión y el consumo y generar un impulso adicional para el crecimiento de la economía.