El programa de capacitación sobre lucha contra el fraude comercial, los productos falsificados y las infracciones de propiedad intelectual fue organizado por el Instituto contra el Fraude Comercial y la Falsificación, en coordinación con la Asociación de Veteranos de la Policía Popular de Ciudad Ho Chi Minh y el Centro para el Desarrollo de la Propiedad Intelectual.
Durante el encuentro, los participantes alertaron sobre el impacto creciente de estas prácticas ilícitas en el entorno empresarial, la salud de los consumidores y la reputación de las compañías legítimas.
Bui Van Quyen, director del Instituto contra el Fraude Comercial y la Falsificación, señaló que la falsificación ya no es un problema aislado de determinados países, sino un desafío global que se agrava con el desarrollo de la economía digital y las plataformas en línea. Según explicó, los avances tecnológicos y la IA han abierto nuevas oportunidades para el crecimiento económico, pero también han sido aprovechados por grupos delictivos para desarrollar actividades fraudulentas con mayor facilidad.
Por su parte, Nguyen Duy Khoa, oficial de la Oficina de Policía Económica de Ciudad Ho Chi Minh, indicó que las organizaciones dedicadas a la producción y comercialización de mercancías falsas operan actualmente con métodos mucho más complejos que en el pasado. Uno de los mecanismos más frecuentes consiste en utilizar empresas legalmente registradas como fachada para encubrir actividades ilícitas.
Los implicados crean compañías con licencias, facturas, sedes y documentación jurídica completa para aparentar legalidad mientras introducen productos falsificados en el mercado. Además, las redes de producción ilegal funcionan bajo modelos cerrados y distribuyen las diferentes etapas de fabricación en varias localidades para dificultar las labores de inspección, investigación y rastreo de las autoridades.
De acuerdo con Nguyen Duy Khoa, algunos grupos organizan la producción en Ciudad Ho Chi Minh u otras provincias del sur del país, trasladan luego la mercancía al norte y posteriormente la devuelven a la urbe sureña para su comercialización, con el objetivo de ocultar el origen de los productos.
Las autoridades también advirtieron que el rápido crecimiento del comercio electrónico y las redes sociales representa un desafío cada vez mayor para el combate contra las falsificaciones. Muchos vendedores trasladan completamente sus operaciones al entorno digital mediante plataformas como Facebook y TikTok Shop, sin registrar almacenes ni direcciones comerciales.
Entre los productos más promocionados en internet figuran leche infantil, suplementos alimenticios, medicina tradicional y artículos de apoyo para enfermedades como diabetes o gota, frecuentemente anunciados con supuestos efectos “milagrosos” que inducen a error a los consumidores.
La falsificación también afecta al sector alimentario. Las fuerzas del orden detectaron casos en los que carne de cerdo fue presentada como carne vacuna, así como el uso de animales descartados para simular productos exóticos o la elaboración de alimentos con materias primas de baja calidad, lo que supone graves riesgos para la salud pública.
Pham Thi Kieu Oanh, directora general de la empresa Yen Huong Xua Import-Export Trading and Services, afirmó que los productos de alto valor son especialmente vulnerables a las imitaciones y falsificaciones.
La empresaria señaló que, aunque las compañías invierten en procesos de producción, zonas de materia prima, registros de propiedad intelectual y tecnologías de protección, continúan enfrentando serias dificultades debido a la creciente sofisticación de estas prácticas ilegales.
Los especialistas coincidieron en que la lucha contra las falsificaciones exige una rápida adaptación de las autoridades y del sector empresarial frente al avance de la IA y las nuevas tecnologías.
En ese contexto, el mayor general Tran Trieu Duong, vicepresidente de la Asociación de Veteranos de la Policía Popular de Ciudad Ho Chi Minh, calificó la situación actual de los productos falsificados y las violaciones de propiedad intelectual como “muy preocupante” y destacó la necesidad de una respuesta conjunta de toda la sociedad.
Los expertos recomendaron reforzar la coordinación entre la policía, las fuerzas de gestión de mercado, las autoridades aduaneras y los organismos encargados de la propiedad intelectual, además de endurecer el control sobre las actividades comerciales en internet y sancionar con firmeza las grandes redes de falsificación.
Asimismo, exhortaron a los consumidores a mantenerse alertas frente a la publicidad engañosa en redes sociales, priorizar productos de origen claro y evitar contribuir al consumo de mercancías falsificadas o de baja calidad.