El funcionario hizo esas declaraciones durante la apertura del 181º período de sesiones del Consejo de la FAO, que se celebra en Roma, Italia, del 8 al 12 de junio. La embajadora Nguyen Phuong Anh, representante permanente de Vietnam ante la FAO, encabezó la delegación vietnamita en la sesión inaugural.
La reunión tiene lugar en un contexto marcado por crecientes desafíos para la seguridad alimentaria mundial, entre ellos los conflictos, el cambio climático, las interrupciones en las cadenas de suministro, el aumento de los costos de los insumos agrícolas y los riesgos cada vez mayores de inestabilidad en las rutas estratégicas de transporte.
En su discurso de apertura, Qu Dongyu subrayó que garantizar el flujo ininterrumpido del comercio de alimentos, fertilizantes, energía e insumos agrícolas es esencial para mantener la producción agrícola, estabilizar los mercados y proteger los medios de vida de los agricultores.
Según el máximo responsable de la FAO, los acontecimientos relacionados con el estrecho de Ormuz no constituyen únicamente una preocupación regional, sino que también representan riesgos significativos para la seguridad alimentaria mundial. Esa ruta marítima desempeña un papel fundamental en el transporte de petróleo crudo, gas natural licuado, fertilizantes y azufre, elementos indispensables para la producción agrícola y los sistemas alimentarios.
La FAO advirtió que el mayor riesgo inmediato no es solo la escasez de alimentos, sino también las perturbaciones en el suministro de fertilizantes y en la producción agrícola, lo que afectaría especialmente a los agricultores de Asia, África y América Latina.
El reconocimiento por parte de la FAO de la experiencia de Vietnam refleja las contribuciones concretas del país al intercambio de conocimientos, la transferencia de experiencias en desarrollo agrícola, el fortalecimiento de las capacidades productivas, la valorización de los productos locales y el apoyo a los países en desarrollo en la transformación sostenible de sus sistemas agroalimentarios.
El 181º período de sesiones del Consejo de la FAO también examina los resultados de las conferencias ministeriales regionales de la organización para 2026, durante las cuales los Estados miembros identificaron prioridades clave relacionadas con la transformación de los sistemas agroalimentarios, la seguridad alimentaria, el desarrollo rural, la adaptación al cambio climático, la gestión de los recursos hídricos y el apoyo a los pequeños agricultores.
Para la región de Asia y el Pacífico, donde vive más de la mitad de la población mundial, la FAO está dando prioridad a iniciativas destinadas a aprovechar las fortalezas del sector agrícola, garantizando al mismo tiempo que los pequeños productores se beneficien de los avances tecnológicos y de las oportunidades generadas por el comercio.
La organización también revisó los avances de varias iniciativas emblemáticas, entre ellas Hand-in-Hand, One Country One Priority Product, Digital Villages y los Sistemas Importantes del Patrimonio Agrícola Mundial (GIAHS).
La participación de Vietnam en la cita demuestra su papel activo y responsable en los mecanismos multilaterales de alimentación y agricultura, al tiempo que reafirma su compromiso con la respuesta a los desafíos de la seguridad alimentaria, la promoción del desarrollo agrícola sostenible, la adaptación al cambio climático y el fortalecimiento de la cooperación internacional en la transformación de los sistemas agroalimentarios.