El largo periodo festivo por el Año Nuevo permite a los hanoyenses pasear por el mercado de flores, contemplar los colores primaverales y elegir ramas frescas para decorar sus hogares. El blanco puro de la magnolia, el rosa de los melocotoneros y el color púrpura de las violetas se entrelazan, creando un cuadro primaveral lleno de color.
Las flores aún cubiertas por el rocío matinal, encarnan no solo la fragancia y el color de la naturaleza, sino también el fruto del trabajo constante de los floricultores. En el clima fresco del norte, cada capullo que comienza a abrirse embellece el paisaje urbano.
Los tonos vibrantes de las flores llenan de vida el mercado de Quang An, centro de comercio de flores al por mayor de Hanói, y difunden el aliento de la primavera y llenando de alegría, calidez y la esperanza de un Año Nuevo próspero y luminoso.