Según informó el viceministro permanente de Educación y Formación, Pham Ngoc Thuong, hasta el 12 de mayo se habían iniciado 108 centros educativos. De ellos, uno ya ha sido inaugurado y puesto en funcionamiento; 25 han completado la estructura principal y están en fase de acabado; 50 se encuentran en construcción de la estructura; dos están en fase de nivelación del terreno, mientras que el resto apenas ha comenzado obras de cimentación u otros trabajos iniciales.
Algunas localidades prevén completar alrededor de 21 escuelas antes del 30 de junio de 2026. Sin embargo, los territorios como Cao Bang, Nghe An, Da Nang y Tuyen Quang presentan retrasos respecto al calendario previsto, y varios proyectos enfrentan dificultades técnicas debido a condiciones geológicas complejas.
Durante la reunión, representantes de los ministerios de Defensa, Seguridad Pública, Finanzas, Construcción, Agricultura y Medio Ambiente, Asuntos Étnicos y Religiosos, entre otros, analizaron cuestiones relacionadas con ajustes de proyectos, incremento de inversiones, fuentes de financiación, suministro de materiales de construcción, recursos humanos y la organización del proceso de admisión y funcionamiento de las escuelas.
Tien Chau subrayó que la construcción de internados en las zonas fronterizas es una tarea política de especial importancia, bajo la atención directa del Buró Político y del máximo liderazgo del país. Este programa no solo busca mejorar las condiciones de aprendizaje de los estudiantes en áreas remotas, sino que también tiene un significado estratégico en materia de bienestar social, desarrollo humano, estabilidad poblacional y fortalecimiento de la defensa y seguridad nacional.
El subjefe de Gobierno reconoció los esfuerzos de los ministerios y gobiernos locales, pero señaló también deficiencias como el retraso en varios proyectos, dificultades en la preparación de inversiones, expropiación de terrenos, suministro de materiales, así como el aumento del costo total en comparación con las estimaciones iniciales. Asimismo, advirtió que algunas localidades aún no actúan con suficiente determinación ni cumplen estrictamente el principio de gestión de “seis claridades”.
Ordenó al Ministerio de Educación y Formación, como organismo coordinador, revisar exhaustivamente el progreso de cada proyecto y clasificarlos según su nivel de avance: en tiempo, en riesgo de retraso o ya retrasados. Asimismo, debe identificar causas, responsabilidades y soluciones concretas, estableciendo un sistema de seguimiento semanal y mensual.
En materia financiera, pidió controlar estrictamente el presupuesto total, justificar los incrementos de costes, eliminar partidas innecesarias y evitar el despilfarro, garantizando eficiencia y utilidad real de la inversión.
El Ministerio de Construcción deberá finalizar el borrador de una directiva del Primer Ministro para acelerar el programa, identificar claramente las localidades con retrasos y exigir a los líderes provinciales responsabilidad directa. También deberá orientar a los gobiernos locales en ajustes técnicos, diseño y control de calidad de las obras.
Los ministerios de Defensa y Seguridad Pública apoyarán a las autoridades locales en la liberación de terrenos y garantizarán la seguridad durante la construcción, especialmente en zonas remotas y complejas. El Ministerio de Finanzas revisará las fuentes de capital y orientará su uso adecuado, mientras que el Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente resolverá obstáculos relacionados con materiales de construcción y permisos de explotación.
Los dirigentes provinciales deberán asumir plena responsabilidad sobre el progreso, la calidad y la eficiencia de los proyectos, movilizar recursos locales y asegurar que las escuelas, una vez finalizadas, puedan entrar en funcionamiento inmediato y sostenible. El objetivo general es garantizar la finalización oportuna del programa, mejorar la educación en zonas fronterizas y reforzar el desarrollo socioeconómico y la seguridad nacional en las regiones limítrofes del país.