Esa cuestión fue abordada en el seminario "Seguridad social para los conductores de plataformas digitales: situación y soluciones", organizado el 15 de septiembre por el Centro de Consultoría y Apoyo a los Trabajadores del Sindicato de Ciudad Ho Chi Minh (CCATS), en cooperación con el Seguro Social municipal.
De trabajo flexible a principal medio de subsistencia
Según Phung Thai Quang, director del CCATS, actividades esenciales como el transporte, la alimentación y la entrega de mercancías dependen cada vez más de los conductores de plataformas. Datos del Instituto de Investigación y Desarrollo de Ciudad Ho Chi Minh indican que actualmente unos 400 mil conductores y repartidores trabajan en la urbe.
Una encuesta realizada a 141 conductores mostró que el 93,6 por ciento considera esta actividad su trabajo principal. Además, el 46,1 por ciento trabaja entre ocho y 10 horas al día y el 35,5 por ciento más de 10 horas. Para alcanzar ingresos de unos 15 millones de dong (unos 570 dólares) mensuales, muchos deben trabajar entre 13 y 15 horas diarias.
Los riesgos también son elevados: el 73,8 por ciento de los encuestados ha sufrido al menos una colisión o accidente y más del 65 por ciento ha sido víctima de estafas o robos durante el trabajo. Tras un accidente, tanto los conductores como sus familias pueden enfrentar dificultades debido a la interrupción de sus ingresos.
Pham Mi Sen, vicepresidente del Sindicato de Mototaxistas de Plataformas de Ciudad Ho Chi Minh, señaló que las empresas suelen llamar a los conductores "socios", aunque estos son quienes prestan directamente los servicios y obtienen sus ingresos de esta actividad. A su juicio, la falta de una definición jurídica clara limita sus derechos laborales.
La conductora Le Thi Tuyet Hoa, embarazada de casi ocho meses, contó que sigue trabajando entre 10 y 12 horas al día y que en varias ocasiones ha tenido que pedir ayuda a colegas ante pasajeros con comportamientos inapropiados. Reclamó la posibilidad de participar en el seguro social y acceder a prestaciones por enfermedad, maternidad, accidentes y jubilación.
Tras casi ocho años como conductor de plataformas, Le Duc Viet subrayó que detrás de cada trabajador hay una familia que necesita ingresos, atención sanitaria y seguridad a largo plazo. "Den a los conductores un nombre y un estatus para que puedan incorporarse al sistema de seguridad social y disfrutar de sus derechos legítimos", propuso.
Brechas jurídicas
Los participantes señalaron que el problema no consiste únicamente en ampliar la cobertura del seguro social, sino también en definir claramente las responsabilidades entre los trabajadores y las plataformas, dada la naturaleza particular de la economía de plataformas.
Representantes del Seguro Social municipal consideraron necesario esclarecer la naturaleza de la relación entre conductores y plataformas. Si existen elementos como remuneración, gestión, dirección o supervisión, debería estudiarse la posibilidad de reconocerla como una relación laboral y establecer así una base para proteger los derechos de los conductores.
Nguyen Duc Loc, director del Instituto de Investigación sobre la Vida Social, propuso estudiar la incorporación de disposiciones específicas sobre el trabajo en plataformas a la Ley de Seguro Social. Mientras no se modifique la legislación, las autoridades pueden aplicar las normas vigentes para proteger los derechos legítimos de los conductores.
Según el experto, las plataformas ya presentan varios elementos propios de una relación laboral, como la fijación de precios, la distribución algorítmica de los servicios, la imposición de sanciones mediante la restricción o suspensión del acceso y la evaluación del desempeño.
También propuso establecer mecanismos de representación y negociación para los trabajadores de plataformas. Un diálogo tripartito entre las autoridades, las plataformas y los representantes de los conductores, similar al mecanismo de diálogo sobre salarios, podría abordar cuestiones como ingresos, comisiones, condiciones laborales y seguridad social.