Construir una base institucional para el desarrollo de la IA

En pleno auge de la era digital, la inteligencia artificial (IA) actúa como un catalizador que redefine los modelos de desarrollo, impulsando sustancialmente tanto la eficiencia de los equipos como el rendimiento en el mercado.

Estudiantes de la Universidad Phenikaa durante una sesión práctica de tecnología.
Estudiantes de la Universidad Phenikaa durante una sesión práctica de tecnología.

El vertiginoso avance de la IA plantea la necesidad urgente de perfeccionar el entorno normativo para fomentar la innovación, promover el mercado y gestionar de forma proactiva los riesgos. Muchos países ya han diseñado marcos normativos integrales para desarrollar infraestructura de datos, apoyar a las empresas y formar recursos humanos en IA con enfoques específicos.

En los últimos años Vietnam ha ido configurando el marco institucional para la IA a través de la Estrategia Nacional de Investigación, Desarrollo y Aplicación de la Inteligencia Artificial hasta 2030 y la Resolución 57-NQ/TW del Buró Político (22 de diciembre de 2024) sobre el desarrollo de la ciencia, la tecnología, la innovación y la transformación digital nacional, con el objetivo de lograr un desarrollo seguro de la IA y hacer contribuciones efectivas a la economía digital.

Pero los expertos opinan que el ecosistema nacional de IA aún tiene muchas limitaciones: el mercado está en una etapa incipiente y los incentivos fiscales, el crédito y las políticas de contratación pública no son lo suficientemente atractivos, lo que se traduce en un bajo número de empresas que dominan las tecnologías clave y una baja tasa de aplicación de la IA en las pequeñas y medianas empresas. Por otra parte, las fuentes de datos abiertos están fragmentadas, y la infraestructura de computación de alto rendimiento y los grandes centros de datos no marchan al ritmo del desarrollo tecnológico.

Además de la escasez de expertos altamente cualificados en campos de vanguardia como la ciencia de datos y la tecnología de semiconductores, los recursos financieros para la investigación y el desarrollo (I+D) están dispersos y fragmentados, lo que obstaculiza el avance tecnológico.

El Gobierno aprobó el pasado 28 de agosto la Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial hasta 2030, con visión a 2045, con el propósito de convertir a la IA en un motor para la reestructuración de la gobernanza, la producción y los métodos empresariales, aumentar la productividad, mejorar la gobernanza nacional y potenciar la competitividad de las empresas.

Aunque se ha establecido un incipiente marco institucional para la IA, su implementación está rezagada con respecto a los países líderes. Las limitaciones en el mercado, los datos, los recursos humanos, el ecosistema de innovación, la inversión y la gestión de riesgos exigen una mejora sustancial del marco institucional para lograr la sincronización, la transparencia y la adaptabilidad al rápido desarrollo tecnológico.

En cuanto al mercado, Vietnam necesita generar demanda de forma proactiva mediante mecanismos de contratación pública en sectores esenciales (salud, educación, ciudades inteligentes), amén de crear un marco de pruebas controlado (sandbox) para nuevos modelos de negocio de IA.

Para desarrollar recursos humanos de alta calidad en IA es necesario estandarizar los itinerarios formativos, desde la educación primaria y universitaria hasta la capacitación en habilidades digitales para la fuerza laboral; ampliar la formación especializada en IA y ciencia de datos en las universidades; e implementar políticas de incentivos para atraer expertos nacionales e internacionales en IA.

La diversificación de los recursos financieros es un factor clave. Por un lado, el gasto público debe priorizar la inversión en infraestructura digital, investigación básica y proyectos nacionales clave de IA. Por otro lado, es necesario movilizar el capital privado mediante políticas fiscales preferenciales, créditos flexibles, el desarrollo de fondos de capital de riesgo y alianzas público-privadas.

Finalmente, fortalecer el vínculo entre el Estado, las instituciones de investigación/universidades y las empresas, con estas como eje, será vital para promover la comercialización de tecnología, lograr startups innovadoras y ampliar la aplicación de la IA a toda la economía.

El Gobierno aprobó el pasado 28 de agosto la Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial hasta 2030, con visión a 2045, con el propósito de convertir a la IA en un motor para la reestructuración de la gobernanza, la producción y los métodos empresariales, aumentar la productividad, mejorar la gobernanza nacional y potenciar la competitividad de las empresas.

La estrategia también hace hincapié en el uso de los recursos humanos, la infraestructura y los datos como base, y en las instituciones y la gobernanza de la IA como avances clave, a fin de convertir a Vietnam en un centro de investigación, desarrollo y aplicación de la IA en la Asean y Asia para 2030.

Back to top