Durante una entrevista concedida a la Agencia Vietnamita de Noticias (VNA), la vicepresidenta de la Comisión de Cultura y Sociedad de la Asamblea Nacional, Nguyen Thi Mai Hoa, subrayó que la Resolución 71 representa un punto de inflexión, con renovaciones significativas en el pensamiento sobre la educación. No solo reafirma que la educación y la formación son políticas prioritarias del Estado, sino que califica a la educación como determinante para el futuro de la nación, considerando al ser humano como producto central y motor del desarrollo.
De acuerdo con la legisladora, esta resolución introduce múltiples políticas innovadoras, destacando los mecanismos especiales y los recursos destinados al desarrollo educativo.
Se promueve una transición de la gestión administrativa hacia una gestión orientada al desarrollo, asegurando plena autonomía a las instituciones de educación superior y formación profesional, independientemente de su nivel de autonomía financiera.
El presupuesto estatal para la educación alcanzará un mínimo del 20 por ciento del gasto total, incluyendo al menos un cinco por ciento destinado a inversiones y un 3 por ciento específico para la educación superior.
Mai Hoa puntualizó que el otro aspecto novedoso es la exigencia de implementación inmediata a partir de 2026, e incluso con algunos contenidos aplicables desde el año escolar 2025-2026. Esta directriz evidencia el carácter urgente y práctico de la reforma educativa.

La Resolución 71 también abre una oportunidad para institucionalizar sus orientaciones a través de la revisión simultánea de tres leyes relacionadas con la educación superior y la educación profesional.
Los contenidos como la descentralización, el fortalecimiento de la autonomía con rendición de cuentas, políticas especiales para docentes, estudiantes y centros educativos, así como la reforma del modelo de formación profesional, ya han sido incorporados por el Ministerio de Educación y Formación en los proyectos de ley correspondientes, señaló la diputada.
En cuanto a los libros de texto, la resolución plantea el objetivo de establecer un conjunto unificado a nivel nacional y proveerlo de forma gratuita a todos los estudiantes para 2030, reveló.
A la par, se fomenta la diversidad de materiales educativos, promoviendo el uso de múltiples textos para enriquecer las fuentes de conocimiento. La política de distribución gratuita deberá ir acompañada de un modelo de préstamo a través de bibliotecas escolares, a fin de reutilizar los libros y optimizar el gasto público.
Además, la resolución fija metas claras: completar la educación preescolar universal para niños de 3 a 5 años y la educación secundaria obligatoria para 2030; y lograr la educación universal equivalente al nivel medio superior para 2035.
Según Mai Hoa, con las políticas innovadoras que abarcan inversión en infraestructura, equipamiento moderno, plataformas educativas inteligentes y programas de nutrición escolar, se espera mejorar la calidad de la educación general.
En particular, el desarrollo de redes escolares internas en zonas étnicas, fronterizas y con dificultades, así como centros educativos especializados a nivel de educación secundaria, contribuirá a garantizar la equidad en el acceso a la educación, expresando el carácter humanista del régimen y alineándose con la aspiración nacional de prosperidad y fortaleza hacia 2045, concluyó.