Entre los logros destaca la transformación de la estructura organizativa del sistema político hacia un modelo más ágil, simplificado, eficiente y eficaz, con el propósito de configurar un modelo de desarrollo de carácter estratégico y de largo plazo.
Crear avances institucionales para fomentar el desarrollo
La reorganización y racionalización del aparato del sistema político ha sido una prioridad para el PCV, que ha emitido múltiples directrices y resoluciones para su puesta en práctica. En particular, el VI Pleno del Comité Central en su XII mandato, celebrado el 25 de octubre de 2017, aprobó la Resolución nº 18-NQ/TW sobre esta labor, orientada a garantizar un funcionamiento eficaz y eficiente. Siete años después de su promulgación, y tras sopesar éxitos y limitaciones, el Comité Central ha realizado una evaluación integral de la resolución y ha acordado seguir impulsando la reorganización del aparato del sistema político para hacerlo más ágil, compacto, fuerte y eficiente.
Con presteza y determinación, todo el sistema político acometió la labor. Entre las tareas destacaron la reorganización amplia y profunda del aparato administrativo, la reestructuración y fusión de órganos y entidades tanto a nivel central como local, y la redefinición de los límites administrativos provinciales. Se estableció el modelo de gobiernos locales de dos niveles y se fusionaron las unidades administrativas comunales en una escala sin precedentes.
Como resultado, decreció un un 34,9 por ciento el número de organismos a nivel central y en un 100 por ciento los comités directivos del Partido. El ajuste de los límites administrativos implicó la reducción del número de unidades a nivel provincial en un 46 por ciento y la fusión de las unidades administrativas a nivel comunal hasta disminuirlas en un 66,9 por ciento en comparación con el período anterior a octubre de 2024. A partir del 1 de julio de 2025, el modelo de gobiernos locales de dos niveles entró oficialmente en funcionamiento y de inmediato comenzaron a aplicarse las directrices y resoluciones del Partido sobre el desarrollo socioeconómico, atendiendo a las necesidades e intereses del pueblo.
La revolución en la racionalización del sistema político sirvió de acicate para implementar la Resolución del XIII Congreso Nacional del Partido. A pesar de enfrentar numerosos desafíos y dificultades en los últimos cinco años, el país mantuvo la estabilidad y alcanzó importantes logros. En 2025, el Producto Interno Bruto (PIB) creció 8,02 por ciento, lo que confirmó a la economía vietnamita como una de las más dinámicas del mundo. El crecimiento promedio del PIB en el período 2021-2025 fue del 6,3 por ciento, superior al del quinquenio anterior. La escala de la economía llegó a 514 mil millones de dólares y ya ocupa el puesto 32 a nivel mundial; el PIB per cápita se situó en unos 5.026 dólares, 1,4 veces más que en 2020, lo que incorporó al país al grupo de economías de ingresos medios altos.
Nuevo pensamiento y nueva visión
A partir de los extraordinarios avances logrados en tan corto período, la revolución en la reorganización del aparato dejó profundas lecciones teóricas y prácticas. La primera de ellas fue que el Comité Central mantuvo su inquebrantable fidelidad al marxismo-leninismo y al pensamiento de Ho Chi Minh sobre la construcción de un Estado del pueblo, por el pueblo y para el pueblo, y supo aprovechar las lecciones de 40 años de renovación para formular decisiones con una visión y un nuevo pensamiento nuevos, vinculando la reorganización del sistema político con el desarrollo nacional.
Ese pensamiento transformador se ha materializado en la simultánea simplificación y adelgazamiento del aparato institucional en su sentido más amplio, el ajuste de los límites administrativos y la instauración del modelo de gobiernos locales de dos niveles. No se trata de una decisión arbitraria o voluntarista, sino de una orientación sustentada en sólidas bases teóricas y en una profunda síntesis de la práctica revolucionaria. Esta política de fundamentos científicos es resultante de la firmeza y la inteligencia del Partido y del pueblo, forjada a través de debates rigurosos y exhaustivos del Comité Central, el Buró Político y el Secretariado del PCV a lo largo de múltiples sesiones, con la valiosa contribución de investigadores, gestores y científicos, y enriquecidas por las opiniones de cuadros, militantes y ciudadanos, canalizadas a través del Frente de la Patria de Vietnam y las organizaciones sociopolíticas.
Las orientaciones, resoluciones y conclusiones del Comité Central del PCV llevan una fuerte impronta de un pensamiento renovador al vincular estrechamente la práctica de la revolución vietnamita con un contexto regional y mundial de rápidos cambios, lo que ejerce un profundo impacto en la causa de la construcción y el desarrollo del país. Numerosos contenidos y factores nuevos han sido definidos, reflejando la inteligencia, la firmeza política y la visión estratégica de largo plazo del PCV en la configuración del modelo integral del sistema político, asociado a la tarea de construir y desarrollar la nación.
El foco central es el firme cambio de la mentalidad de gestión administrativa hacia una de servicio, al desarrollo y la gobernanza moderna; al mismo tiempo, se definen nuevos pilares impulsores, que incluyen el desarrollo de la ciencia, la tecnología, la innovación y la transformación digital; la renovación del trabajo de elaboración y aplicación de las leyes; el fortalecimiento de la economía estatal, y la reafirmación del sector privado como un motor clave de la economía.
La lección fundamental consiste en la renovación del pensamiento creativo, bajo los principios del centralismo democrático, la autocrítica y la crítica. En el proceso de balance de la Resolución n.º 18-NQ/TW, el Comité Central del PCV reconoció con franqueza que la existencia de un aparato organizativo voluminoso y con funciones superpuestas acrecentaba la carga presupuestaria, generaba estancamiento y frenaba el desarrollo socioeconómico. Sobre esa base, y con una fuerte voluntad política, acciones decididas y urgentes, el Comité Central del Partido exhortó a pensar y actuar con audacia, en interés del pueblo y del país.
La revolución en la reorganización y racionalización del aparato organizativo del sistema político no solo manifiesta la visión y la determinación de renovar el pensamiento, sino también es una importante contribución a la teoría del Partido sobre la línea de renovación, y dota al Comité Central del PCV de una base teórica sólida para delinear la estrategia de desarrollo hacia la etapa siguiente.
Deja, asimismo, una valiosa lección: cuando un Partido se atreve a renovarse en aras de la felicidad del pueblo, desatará una enorme fuerza proveniente del propio pueblo
La revolución en la racionalización del aparato organizativo deja una valiosa lección práctica: cuando un Partido se atreve a renovarse en aras de la felicidad del pueblo, desatará una enorme fuerza proveniente del propio pueblo.
Pese a realizarse en medio de numerosos desafíos y en muy poco tiempo, la reorganización del aparato administrativo ha recibido un amplio apoyo popular, junto con el esfuerzo y la dedicación responsable del contingente de cuadros y militantes del Partido. El consenso alcanzado entre millones de personas de todos los sectores refleja la confianza de la ciudadanía en las decisiones del Partido; más del 90 por ciento de las opiniones recabadas respaldan la política de racionalización del aparato organizativo. Lemas como “El gobierno central da el ejemplo, las localidades responden”, “trabajar hasta que el trabajo esté hecho, no hasta que se acabe el tiempo” y “servir al pueblo” se han traducido en acciones capaces de mejorar la eficiencia de las instituciones y su vocación de servicio.
Solo en junio de 2025, antes de la implementación del modelo de gobierno local de dos niveles, la Asamblea Nacional completó el marco jurídico con 33 leyes, entre ellas la de Organización de los Gobiernos Locales. Del 1 de junio al 20 de noviembre de 2025, el Gobierno promulgó más de 150 decretos (incluidos 30 sobre descentralización, delegación de poderes). Inmediatamente después de activado el modelo de gobierno local de dos niveles, demarcaciones como Ciudad Ho Chi Minh, la ciudad de Da Nang, Nghe An, Lai Chau y Dong Thap crearon departamentos encargados de recibir y responder a las peticiones de las bases. Las provincias de Quang Ngai y Quang Tri realizaron el traslado de cuadros de nivel provincial para trabajar y participar en los comités ejecutivos, comités permanentes, así como ocupar cargos de secretarios, subsecretarios, presidentes y vicepresidentes de comunas, distritos y zonas especiales.
El borrador de los Documentos del XIV Congreso Nacional del Partido reafirma el requisito de “Persistir, aplicar y desarrollar creativamente el marxismo-leninismo, el pensamiento de Ho Chi Minh y continuar implementando de manera coherente la política de renovación”; “garantizar el funcionamiento fluido, coordinado y eficaz del nuevo aparato organizativo del sistema político; elevar el papel, la capacidad de liderazgo y de gobierno, la combatividad del Partido, así como la capacidad de gestión, gobernanza y creación del desarrollo del Estado”. Esta base sólida y de absoluta confianza permite al país superar desafíos, aprovechar oportunidades y avanzar hacia el objetivo de construir un Vietnam pacífico, independiente, democrático, próspero, civilizado y feliz, en avance firme hacia el socialismo.